Será en diciembre cuando la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dé a conocer los resultados sobre la presencia de litio en el territorio poblano, luego de analizar 20 puntos estratégicos de la región Mixteca, con énfasis en el área de Izúcar de Matamoros. De acuerdo con Héctor Rodolfo Camacho Hernández, director general de la Agencia de Energía del Estado de Puebla, los trabajos preliminares estuvieron a cargo del Instituto de Geofísica de la UNAM, cuyos especialistas recolectaron muestras superficiales para determinar si existen depósitos aprovechables de este mineral.
Explicó en entrevista, en el marco del Foro de Innovación Energética 2025, que el objetivo es confirmar si el litio en Puebla existente en el subsuelo de la Mixteca se encuentra en cantidades suficientes que justifiquen la inversión en etapas más avanzadas de exploración y eventual extracción. Subrayó que los resultados “nos los van a entregar a finales de diciembre; lo que nosotros vamos a hacer es, cuando tengamos esos estudios, los compartiremos con LitioMx, que es la dirección responsable a nivel nacional”.
El funcionario insistió en que, aunque el litio es un mineral común en la corteza terrestre, sólo grandes concentraciones permiten su explotación industrial. Agregó que la zona de la Mixteca fue elegida para estos análisis por reportes preliminares y que Izúcar de Matamoros es uno de los puntos evaluados. “Estos estudios por parte del Instituto de Geofísica de la UNAM corresponden únicamente a la primera etapa. Después, LitioMx hará pruebas para determinar en qué cantidad, si sí hay, y si pueden ser extraídas”, puntualizó.
La inversión realizada ascendió apenas a 120 mil pesos, ya que el convenio con la UNAM sólo contempló cubrir hospedaje y viáticos de los equipos universitarios, quienes ejecutan el proyecto como parte de sus prácticas académicas y de posgrado en geofísica. “Ellos tienen todo el equipo necesario, entonces no nos cobraron tanto por hacer el estudio, sino nada más que los apoyamos con hoteles y viáticos”, precisó.
Si los resultados de diciembre son positivos, la Agencia de Energía y la UNAM compartirán la información con LitioMx, que determinará los siguientes pasos respecto a una exploración profunda y una futura explotación minera.
Camacho Hernández calculó que, en caso de confirmarse yacimientos económicamente viables, podrían pasar dos o tres años antes de que inicie la posible extracción, debido a la necesidad de estudios técnicos y ambientales adicionales.
En cuanto al impacto ecológico, el directivo remarcó que la prioridad será optar por métodos de extracción que reduzcan al máximo el uso de agua y la afectación a las comunidades cercanas. Recalcó: “Lo que nosotros buscaríamos es que el proceso que se necesite para poder extraer litio y en su momento procesarlo sea lo menos invasivo con el medio ambiente y sea amigable. No solamente con el medio ambiente, sino con las comunidades que muchas veces viven en las cercanías de estos yacimientos, no se vean afectadas por los procesos de extracción de litio”.
Afirmó que por ahora no hay motivos para alarma en las comunidades, ya que el desarrollo del proyecto dependerá de la confirmación científica de los resultados. “Si los resultados no son positivos, entonces no hay por qué alarmarse y menos alarmar a las comunidades de algo que todavía no es un hecho. Si son favorables, en su momento se platicará con las comunidades donde se encuentren estos yacimientos para que se afecte lo menos posible”.
Actualmente, Puebla forma parte del grupo de entidades mexicanas, junto con Sonora y Oaxaca, que están en las primeras etapas de exploración para definir su potencial como productoras de litio, aunque la competencia para decidir sobre la explotación recae exclusivamente en LitioMx, al igual que ocurre con los yacimientos de hidrocarburos en el país.


