La Fiscalía General del Estado (FGE) anunció oficialmente el inicio de una investigación interna contra tres de sus principales fiscales, quienes renunciaron la semana pasada en medio de presuntas acusaciones de extorsión y lavado de dinero. En paralelo, la institución confirmó la salida de otros tres altos funcionarios, con lo que se configura una “limpia” al interior de la dependencia.
Estos movimientos representan el desplazamiento total de un grupo de mandos provenientes del Estado de México, con trayectoria priista, que ocuparon posiciones estratégicas tras el nombramiento de Idamis Pastor Betancourt como titular de la procuración de justicia en Puebla, y quienes habían sido previamente señalados por presuntos actos de extorsión.
La apertura de las indagatorias se dio después de que la FGE informara oficialmente sobre un proceso de “reestructuración y fortalecimiento” en diversas áreas sustantivas, derivado, según su comunicado, de “renuncias voluntarias por motivos personales y profesionales”.
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No obstante, Luis Antonio León Delgadillo, quien encabezaba la Fiscalía Especializada en Delitos de Alta Incidencia (Feidai), ya había sido señalado por presuntas irregularidades cometidas durante un operativo realizado en agosto pasado en bares de San Martín Texmelucan, que culminó con la detención de 79 personas.
Empresarios y habitantes de ese municipio acusaron públicamente a León Delgadillo de extorsión y de manipular carpetas de investigación, aunque hasta ahora no existe una denuncia penal formal. Aun así, el operativo detonó el bloqueo de la autopista México–Puebla, en exigencia de la liberación de los detenidos.
Además de León Delgadillo, la semana pasada se confirmó la salida de Miguel Islas, titular de la Oficina de Recuperación de Bienes Ilícitos, y de Jorge Malvaez, coordinador de esa misma área.
Sin embargo, este jueves la dependencia ministerial confirmó otras tres bajas: Oswaldo Jiménez Juárez, titular de la Fiscalía Metropolitana de Puebla; Bonifacio Sergio Olivares, responsable de la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Secuestro y Extorsión; y Diego Domínguez Idalias, quien apenas la semana anterior había sido nombrado sustituto de León Delgadillo al frente de la Feidai.
A Jiménez Juárez se le había señalado en 2020 por presuntas negligencias en la investigación del feminicidio de Fátima, una menor desaparecida y hallada sin vida en la Ciudad de México; mientras que a Olivares se le acusó en Cuautitlán Izcalli de irregularidades en la indagatoria de un accidente vehicular en el que falleció un hombre.
Por su parte, la fiscal Idamis Pastor reiteró, mediante el comunicado oficial, su compromiso con la transparencia, la rendición de cuentas y el combate frontal a la corrupción, al subrayar que la institución “no tolerará actos contrarios al servicio público en ninguna de sus unidades administrativas”.
Para las sustituciones en las áreas depuradas se determinó que el exmagistrado Fredy Erazo Juárez asumirá la Feidai a partir del 16 de noviembre.
Además, Sandra González de Yta, actual directora general de Ciudad Modelo, fue designada encargada de la Fiscalía de Investigación Regional; José González Zepeda encabezará la Fiscalía Especializada en Extorsión y Secuestro; José Luis Hernández González asumirá la Fiscalía de Investigación Metropolitana; y Rubén Alberto Curiel Tejeda estará a cargo de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.
Los recientes movimientos forman parte del proceso de reconfiguración interna que la fiscal impulsa desde julio pasado, cuando reconoció públicamente que la FGE había sido infiltrada por grupos delictivos y redes de corrupción durante administraciones anteriores. En ese momento, confirmó la apertura de ocho carpetas de investigación y la separación de 15 funcionarios presuntamente implicados.


