Rita Cetina Gutiérrez, maestra yucateca y pionera del feminismo en México, resuena en Puebla. Pese a la distancia de tiempo y de kilómetros, algunos ecos de la revista publicada hacia finales del siglo XIX reverberan en el zócalo con la exposición La Siempreviva, semillero del feminismo en México.
A través de mamparas colocadas en la plancha, la exposición itinerante da cuenta de lo que buscaba la revista quincenal editada en 1870: el promover la enseñanza de las ciencias para las mujeres, y el alentar la igualdad, ello al ser una publicación escrita y editada exclusivamente por mujeres.
En el acto de inauguración organizado por el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla y retrasado en más de una hora, la investigadora Claudia Adriana López Ramírez señaló que el proyecto rescata la memoria de mujeres pioneras como la propia Rita Cetina, Gertrudis Tenorio y Cristina Farfán, miembros de la Sociedad Científica y Literaria.

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“Nos interpela desde el presente y nos invita a imaginar un futuro justo y equitativo”, acotó la curadora en referencia a la muestra que recoge algunos ejemplos de los documentos resguardados en la Biblioteca Yucatanense de la Secretaría de Arte y Cultura de Yucatán y el Archivo General de dicho estado.
Expuso que su recorrido “entrelaza historia, literatura, pedagogía y pensamiento feminista“, pues cada pieza seleccionada, cada imagen y fragmento de texto es parte de “un diálogo respetuoso con el pasado” y, al mismo tiempo, con quienes ahora “siguen sembrando conciencia”.
Como anotó en el texto de presentación, la revista La Siempreviva contribuyó a forjar las bases de la emancipación femenina en México, ello en un contexto en el que prevalecía la desigualdad social y la cultura patriarcal predominante, y en el que especialmente las mujeres no tenían acceso a todos los espacios ni a los mismos derechos que los varones.
Abundó que la revista, “escrita por y para mujeres” como rezaba su lema, tenía por objetivo primordial impulsar la educación, acercarlas a las bellas artes y mostrarles que la mujer podía, así como los hombres, lograr todos sus anhelos cultivando su mente.

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En dicha publicación, que celebra 155 años de haber sido editada, se dieron salida a gran variedad de géneros literarios: poesía, pese a que a las mujeres se les había hecho creer que solo eran hábiles en este género; fábulas, traducciones-literarias, cuentos, ensayos hasta una novela corta, Julia, escrita por la propia Rita Cetina.
En La Siempreviva hubo colaboraciones de otras mujeres, tanto yucatecas como de otros estados del país; algunas de ellas usaban sinónimos con la intención de no ser descubiertas o para promover la participación de sus congéneres.
Por tanto, dijo que esta exposición busca mostrar parte del contenido de la revista La Siempreviva y divulgar, primordialmente, la labor de la maestra, escritora, pionera del periodismo y del feminismo en México, Rita Cetina Gutiérrez, que actualmente, da nombre a la beca universal de educación básica impulsada por el gobierno federal.
Destaca que fue en Yucatán donde se realizaron los primeros congresos feministas en México, en los cuales 600 participantes fueron maestras. Ese estado también fue pionero en el acceso de las mujeres a cargos públicos, pues las primeras diputadas locales mexicanas fueron integrantes del Congreso de Yucatán en 1923.
A su vez, Elvia Carrillo Puerto, conocida como “la monja roja del Mayab”, fue de las primeras personas en reivindicar la lucha de Rita Cetina poniendo su nombre a la liga feminista que fundó.
De Rita Cetina se pueden consultar los libros Las maestras de México y Biografía Rita Cetina, La Siempreviva y el Instituto Literario de Niñas: una cuna del feminismo mexicano, publicados por el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.


