LA UAP, EN LO SUYO

Mientras se desarrolla una discusión sobre el grado y alcance de la autonomía universitaria y hay una franca andanada de ataques directos contra la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) por parte del gobierno estatal y el Congreso local, la Máxima Casa de Estudios no ha dejado de trabajar en sus tareas sustantivas como institución pública, desarrollando la docencia, la investigación, amén de la extensión y difusión de la cultura.

El impacto que tiene la labor de la comunidad universitaria está sustentada en hechos concretos y resultados comprobados que le valen el reconocimiento a nivel nacional e internacional como una de la mejores instituciones de educación superior del país.

Pero los efectos del quehacer universitario no se limitan a las aulas y los campus que tiene en todas las regiones de la entidad. Las actividades de la UAP trascienden en proyectos de beneficio comunitario para las localidades más marginadas de Puebla, atienden el rezago educativo y fomentan la organización social para la resolución de problemas.


La universidad también ha refrendado su compromiso social en situaciones de emergencia, apoyando, por ejemplo, a las comunidades afectadas por siniestros o que son azotadas por desastres.

Ayer la UAP formó parte de un ejercicio democrático con representantes de Atlixco, San Diego La Mesa, Tochimilco y la ciudad de Puebla para hacer realidad en la entidad la estrategia nacional de prevención de adicciones Juntos por la paz, Sembrando Vida, en conjunto con la ANUIES y la subsecretaría de Educación Superior de la SEP federal.