La realidad inexistente

Enrique Serna obtuvo un premio más. Ahora el Xavier Villaurrutia por su novela:  El vendedor de silencio. La historia de uno de los periodistas más influyentes de gran parte del siglo XX, Carlos Denegri, quien en realidad era, como los medios en esa época, un negociante.

Denegri era un prodigio para llenar cuartillas e inventar historias. Tenía, eso sí, un archivo muy bien estructurado para incluir datos verdaderos junto con invenciones y hacer creíbles, vendibles, atractivas sus historias.

Llegó, sin duda, a ser el columnista más influyente del país, antes de que aparecieran:  Manuel Buendía, Miguel Ángel Granados Chapa, Jesús Blancornelas y otros más que empezaron a dignificar la profesión y darle validez al oficio informativo.


Además de ser un sobrevalorado informador, Denegri fue un bon vivant y, sobre todo, un abusador de mujeres. Algo que en el siglo XX y hasta hoy, es parte del machismo que todavía padecemos y ha impedido el avance real, sustancial de México.

La novela de Serna, un autor que ya estaba muy bien situado ente los mejores prosistas por, El miedo a los animales y otros libros, y visto como un investigador notable por:  Genealogía de la soberbia intelectual, está catalogada por el jurado como un texto de “implacable ironía” y tiene un gran “brío de discurso narrativo”. 

Serna en El vendedor de silencio hace un trabajo amplio, pulcro, hondo, donde se muestra la desgracia del periodismo que vivimos en la era del PRI, y que todavía padecemos. 

Va mostrando, paso a paso, como un individuo puede hacer del mal llamado cuarto poder una forma de ser importante, ganar dinero a montones, tener abiertas las puertas de los políticos y ser, al mismo tiempo, un hombre ruin, sin principios, con escasez de ética y alabado por muchos.

La anécdota, una de muchas importantes que cuenta Enrique cuando Denegri se presenta ante un gobernador que lo hace esperar y Carlos   le muestra dos escritos: uno a favor y otro en contra, y le dice entonces el tecleador que el segundo no cuesta nada, pero el primero necesita un pago mensual, es ilustrativa no sólo de ayer sino del hoy noticioso.

Por eso Julio Scherer dijo a propósito de Carlos Denegri: “Es el mejor y el más vil de los reporteros”. Poco tiempo después, cuando don Julio llegó a dirigir Excélsior, lo apartó del periódico.

Serna dice que ahora hay “más independencia de la prensa”. Lo cual es real, pues los tiempos han cambiado, pero todavía hay medios poco veraces, maniqueos, sin principios

El vendedor de silencio, una obra que es y será un referente en el país.

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