La milagrosa sanación de Gabriel Biestro

Es Imagen/ Daniel Casas

Gabriel Biestro Medinilla, el presidente del Congreso local, debe ser objeto de un profundo y complejo estudio científico de John Hopkins University & Medicina –que es la institución que lleva el balance más completo del coronavirus en el mundo– o le deberían entregar la presea “Pinocho”, por ser el mentiroso del año, pues resulta sorprendente, única, casi milagrosa, la recuperación del líder parlamentario que un día salió positivo del Covid–19 y 72 horas más tarde ya no tenía nada.

No es broma, previo al sábado 5 de septiembre, Biestro le escribió al diputado federal y aspirante a ser líder nacional de Morena, Mario Delgado, que se excusaba de acompañarlo a una gira por la ciudad de Puebla ya que se había hecho su prueba semanal y había resultado positivo del Covid–19. Una gran tragedia, que mereció mensajes solidarios hasta de los detractores más radicales del presidente del Congreso local.

Luego de ese mensaje en redes sociales, todos esperaban que Biestro se aislara, entrara en cuarentena de 14 días, que es el remedio obligatorios para las personas que resultan positivas del Covid–19, pero son asintomáticas. Eso no ocurrió; el reposo del legislador duró entre dos y tres días.


A la semana siguiente, o mejor dicho un par de días más tarde, Biestro acudió muy sonriente a un acto público en que estuvieron presentes la edil de San Andrés Cholula, Karina Pérez Popocatl, y el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Héctor Sánchez Sánchez.

Y un día posterior, acompañó a las más altas autoridades del gobierno estatal y del municipio de Puebla a la ceremonia del inicio de los festejos patrios, en pleno zócalo de la capital, que es la zona más transitada de la Angelópolis.

Tal comportamiento solo se explica de dos maneras:

Biestro es uno de los llamados “covibárbaros”, que creen que si todos se contagian al mismo tiempo de coronavirus se vuelven inmunes al mismo, pues eso explica porque estando supuestamente contagiado fue a eventos públicos, muy concurridos, con personajes del más alto nivel de los poderes públicos de Puebla.

O la otra posibilidad, es que no tenía nada y todo fue una farsa lo de la prueba positiva del Covid–19. Sobre todo cuando mucho antes de cumplir los 14 días reglamentarios de cuarentena el diputado de Morena ya se reportó recuperado.

La especulación que desata este comportamiento es que en realidad Gabriel Biestro no sabe mentir. Cree que nadie se fija en los detalles de su actuar como figura pública.

Tal parece que la explicación se reduce a lo siguiente: Biestro está jugando “con melón y con sandia” en la contienda interna de Morena. Con la continuidad y con la renovación en ese partido político. Con Yeidckol Polevnsky y con Mario Delgado, los dos aspirantes más importantes en la contienda de la fuerza política lopezobradorista.

Pareciera que el líder legislativo no sabe por quién decidirse y finge lo mismo apoyar a Delgado y a Polevnsky, pese a que ambos representan proyectos muy opuestos.

Esa indefinición se debe a que Biestro no quieren que lo etiqueten con alguno de los dos y pierda con el que más lo identifiquen, situación que le pudiera costar no obtener la tan ambicionada candidatura a edil se la ciudad de Puebla que, por segunda vez, está buscando al haber fracasado en ese proyecto en 2018.

El problema es que Biestro no sabe fingir lo necesario para que le creyeran su cuento de que estaba infectado.

Y también parece que no se ha enterado que los de Morena a cada rato presumen que ellos no roban, no traicionan y sobre todo, no mienten.

Dice Banck estar retirado de la actividad política

Luego de que en esta columna se publicó que Juan Carlos Morales Páez, quien fue secretario General y de Gobernación en la administración de Luis Banck Serrato, cuando fue edil de Puebla, se le vio repartiendo despensas en algunas colonias de la capital y dialogando con miembros de la estructura electoral del PAN, el exalcalde escribió la siguiente aclaración:

“Aclaro que no tuve –ni tengo– nada que ver con el reparto de despensas al que hace referencia el artículo. Estoy dedicado por completo a tareas de asesoría en distintos estados del país y no participaré de modo alguno en procesos políticos o electorales”.