Lunes, mayo 10, 2021

La Medicina en la prehistoria

Destacadas

Pese a veda, “Bulnes Arquitectos” perfora pozo profundo para dotar de agua a la lujosa torre en espiral de Vía Atlixcáyotl

A pesar de la veda que existe por parte de la Conagua, el desarrollo inmobiliario “Bulnes Arquitectos”, que construye...

Segundo atraso del IEE en aprobar listas de candidatos rezaga inicios de campaña en Morena

Por segunda ocasión en menos de una semana, el Instituto Electoral del Estado (IEE) retrasó la aprobación de la...

Ha ocurrido un intento de linchamiento cada 3 días en Puebla durante 2021

En promedio cada tres días ocurrió un intento de linchamiento en Puebla durante el primer cuatrimestre del año, eventos...

La diferencia entre la historia y la prehistoria está marcada por la invención de la escritura; pero medir el tiempo transcurrido desde este punto, en forma retrospectiva hasta el momento en el que surgió el primer hombre es extremadamente complicado. Curiosamente se considera a este período como una etapa de primitivo salvajismo, pero paradójicamente, la adquisición de conocimientos que giran alrededor de este proceso evolutivo, son mucho más complicados y difíciles que los históricos propiamente dichos, por la obvia razón de que solamente se tienen a la mano restos que por medio de excavaciones, son los únicos elementos que nos brindan una fuente de información. No bastan solamente las deducciones, de modo que muchas ciencias y técnicas se encuentran involucradas en las presunciones de lo que seguramente sucedió.

La etnografía (palabra compuesta de dos vocablos griegos que significan “descripción de los pueblos o tribus”) toma como base costumbres; tradiciones; usos; mitos; creencias; genealogías, entre otras y se comparan para poder revelar la validez de algunas conjeturas.

No hay duda de que existen enfermedades actuales que se compartieron en el pasado más remoto de la existencia de la humanidad, como por ejemplo las caries y artritis, que se pueden documentar físicamente; pero seguramente también enfrentaron padecimientos respiratorios, nerviosos, cardiacos, metabólicos, digestivos y de la piel que en la actualidad no son accesibles desde el punto de vista muestral.

- Anuncio -

En presente, la investigación ha generado una gran cantidad de conocimientos que antes se encontraban ocultos y poco a poco nos acercamos a la comprensión lógica y crítica de muchas enfermedades, pero la aspiración a comprender totalmente cualquier malestar físico (desde el mismo catarro común) está lejos de alcanzarse plenamente. Esto se debe a que los factores que provocan enfermedades son múltiples y variables, cambiando de persona a persona y de tiempo en tiempo, en un mismo individuo.

Para muchos, sería motivo de risa comparar la medicina de hoy con la del pasado más remoto, en la que seguramente los padecimientos fueron considerados demoniacos, mágicos, religiosos o simplemente misteriosos y seguramente se recurrió al exorcismo; el porte de amuletos; a las plegarias o simplemente a medidas empíricas que procedieron de la observación de fenómenos que se producían en el entorno, para establecer medidas de tratamiento y control.

Pero todo estaba vinculado con la naturaleza. Seguramente se buscaba la armonía para tratar de corregir cualquier alteración orgánica y dentro de la visión de ignorancia que podríamos criticar, definitivamente debieron existir grandes curanderos.

Nosotros vivimos una medicina que ha conservado a través de los siglos muchos rasgos de este tipo, con variantes aceptadas como hechos definitivos y no nos damos cuenta de que somos iguales o peores de ignorantes que nuestros humildes antecesores. Cpnforme pase el tiempo, seguramente será considerado a la larga un verdadero ritual el ir a un consultorio como lo hacemos hoy. Tal vez no se mantendrán vigentes los hospitales a donde se confinan y se concentran enfermos. Probablemente evolucionará la medicina preventiva a grado tal que se vuelva innecesario prolongar la vida sacrificando calidad por tiempo. No se sabe si se podrá controlar la desigualdad en la atención médica general o de alta especialidad o en caso contrario, empeorará.

En lo personal, veo mucha diferencia entre la persona que, pegada al televisor, es convencida de los beneficios terapéuticos de un producto determinado, comparándolo con un homínido analfabeta y desnudo que al mismo tiempo que admira la naturaleza y busca en ella un remedio a sus males. Y la diferencia se acentúa con el engaño a costa de la mercadotecnia.

Lo mismo puedo decir de médicos que enarbolan un lenguaje complicado para eludir la implacable concepción de saberse ignorante y no aceptarlo, al hombre prehistórico que a base de adivinaciones y prestidigitaciones tuvo como deseo el simple hecho de curar. No debemos menospreciar a los métodos de curación de cualquier época. A final de cuentas, en muchas ocasiones podemos percibir que hoy aplicamos menos la lógica, el razonamiento, la técnica, la observación y el conocimiento, que los hombres en el pasado. Esto me lleva a pensar que todavía tenemos una medicina prehistórica con el defecto de que hoy, es más cara y más inaccesible que desde el mismo nacimiento de la humanidad.

Comentarios: [email protected]

- Anuncio -

Ultimas

00:25:25

Dinero ilegal en campañas electorales. Una realidad que no ha podido frenar el INE.

Hoy en Las Reporteras que presenta La Jornada de Oriente: Mónica Camacho entrevista Germán Reyna y Herrero, director de ARH...
- Anuncio -
- Anuncio -
- Anuncio -