Los cambios, la dialéctica, de la naturaleza, incluidos los climáticos, ya existían desde los orígenes del universo, que siempre se ha encontrado en un movimiento continuo. El desarrollo de la vida sobre la tierra, desde los más pequeños microorganismos hasta las plantas y animales, supuso una transformación de mayor entidad de ese movimiento. Será en el proceso de hominización y actividad consciente de los seres humanos que los cambios se vuelven a intensificar, especialmente revolución industrial y al modo de producción capitalista, para asistir a un nuevo salto donde la influencia humana sobre la naturaleza se intensifica aún más en nuestras sociedades.
Solo un sistema alternativo a la mal llamada Comunidad Internacional, porque ya vivimos en un mundo multipolar con países antiimperialistas y antifascistas, muchos de ellos avanzando al socialismo, puede permitir el progreso y desarrollo, especialmente de los países emergentes, donde se aúne el crecimiento económico y científico-cultural, minimizando los cambios inevitables de la naturaleza. Donde las guerras de invasión y rapiña pasen al olvido y la ciencia y el conocimiento revierta en el pueblo y la naturaleza, recordando que ambos aspectos van de la mano.
Mientras en las naciones, con o sin estado, bajo dominio de la burguesía imperialista y ante su desidia y falta de planificación y prevención, sus pueblos debemos autoorganizarnos y prepararnos teórica y prácticamente para protegernos entre nosotras. Una autoorganización que se combine con las reivindicaciones y denuncias para conquistar parcelas de poder ante las administraciones, parcelas desde las que saltar a la conquista del poder del Estado, que no sólo del Gobierno prestado por la burguesía. La Salud y la libertad del pueblo, y su dialéctica, sobre el que seguiremos estudiando porque es un ámbito de una necesidad y actualidad tremenda para la clase trabajadora del mundo.
Una tragedia socio-natural como la DANA que ha afectado al Païs Valencia y zonas de Andalucía y
Castilla la Mancha, es un ejemplo dramático que requiere un análisis marxista y dialéctico para ahondar en todas las causas hasta llegar al modo de producción capitalista expoliador e irracional que nos lleva al núcleo de la necesidad de una Salud socialista.
El camino es largo pero podemos ir trabajando entre la gente para formarnos y actuar con medidas preventivas ante cualquier circunstancia que se pueda presentar de cualquier índole, que nos ayuden a tener una vida más digna y militante. La brújula que nos oriente por ese camino revolucionario nos guía hacia el principio enunciado por Marx y que presentamos en su esencia: «Ni la sociedad en su conjunto, ni la nación ni todas las sociedades que coexisten en un momento dado, son propietarias de la tierra. Son, simplemente, sus poseedoras, sus usufructuarias,» y debemos «transmitirla mejorada a las futuras sociedades».
De artículo: Dialéctica, arma antifascista: la DANA como ejemplo ,el negacionismo y los desastres socio-naturales. Concepción Cruz Rojo e Iñaki Gil de San Vicente, Andalucía – Euskal herria
Israel, la imagen de una sociedad víctima que se resquebraja
Por Sinuhé.
Con el objetivo de denunciar la política genocida de Israel sobre la población de Gaza y Cisjordania, el movimiento de solidaridad con Palestina en México realizó una serie de mesas y foros desde los primeros días que inició el genocidio en noviembre de 2023. En una ocasión, una de las ponentes anti-sionista, propalestina que sigue muy activa denunciando el genocidio y que antes de 2023 había viajado a Cisjordania, declaró “nos equivocamos quienes pensábamos que Israel era una democracia. Israel, no es una democracia”. Por supuesto que Israel nunca ha sido una democracia, sino una sociedad que durante décadas por medio de sus instituciones ha realizado, de forma sistemática, el exterminio y la segregación de miles de niños, mujeres y hombres palestinos. Las élites políticas y económicas de Israel han manipulado la narrativa histórica sobre el asesinato de millones de judíos en la Alemania nazi, para justificar el horror y los crímenes de la sociedad colonialista de Israel sobre el pueblo Palestino.
Con las dos órdenes de detención emitidas el pasado 21 de noviembre por la Corte Penal Internacional en contra de Benjamín Netanyahu, la bestia de Tel Aviv, y su antiguo ministro de seguridad Yoav Gallant, la imagen de Israel como la sociedad víctima se ha ido erosionando, revelando al mundo liberal su verdadero rostro genocida. Como se expresa en el comunicado de la Corte Penal sobre los crímenes de Netanyahu y Gallant quienes “tienen responsabilidad penal por los siguientes crímenes como coautores… crimen de inanición como método de guerra, crímenes de lesa humanidad como asesinato, persecución y otros actos inhumanos”. Ante esta situación la oficina de la bestia de Tel Aviv respondió, como era de esperar, afirmando que esta “era una decisión antisemita de la Corte Penal Internacional…” y agregó “No hay nada más justo que la guerra que Israel ha estado librando en Gaza desde el 7 de octubre de 2023, después de que la organización terrorista Hamas lanzara un ataque asesino contra ella cometiendo la mayor masacre contra el pueblo judío desde el Holocausto”. En ese mismo tenor Yisrael Katz, ministro de defensa de Israel, afirmó que la decisión es “una vergüenza moral que es completamente hipócrita con el antisemitismo… esta es una decisión vergonzosa…”. Gideon Sa’ar el ministro de Relaciones Internacionales de la entidad sionista afirmó “Este ataque está dirigido contra el país más atacado y amenazado del mundo… Los países decentes y todas las personas decentes del mundo deben rechazar esta injusticia con repugnancia”. Isaac Herzog, presidente del ente genocida, señaló “este es un día negro para la justicia, es un día negro para la humanidad… Pasa por alto el hecho de que Israel es una democracia vibrante, que opera de conformidad con el derecho internacional humanitario.” Como se observa la Corte Penal Internacional asestó un duro golpe a la imagen pública de Israel, por ello los funcionarios sionistas respondieron de inmediato con declaraciones absurdas.
Los asesinos sionistas han decidido apelar ante los órganos correspondientes de la Corte Penal Internacional, su objetivo consiste en ganar tiempo mientras Donald Trump inicia su mandato en enero de 2025. Es muy probable que Estados Unidos implemente severas sanciones en contra de algún país que ayude a la Corte Penal. En ese sentido, el tribunal que emitió las órdenes de detención enfrentará una presión política por parte de la administración Trump, pues basta observar el perfil del gabinete trumpista y su filiación sionista. Por ejemplo, Elise Stefanik la futura embajadora de Estados Unidos ante la ONU viajó a Israel el mes pasado, a su regreso exigió a Joe Biden que cortara los fondos de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados en Palestina; Kristi Noem quien ocupará la secretaría de Seguridad Nacional ha declarado en reiteradas ocasiones su lealtad “absoluta a Israel”; Mike Huckabee el próximo embajador de E.U. en Israel, afirma que no existe algo llamado Palestina o Cisjordania ya que toda la región constituye la “tierra histórica de Israel”; Michael Waltz el próximo consejero de seguridad nacional declaró sobre el fallo de la Corte Penal “Pueden prepararse para una respuesta dura a partir del próximo enero en contra de los prejuicios antisemitas de la Corte Penal Internacional y de las Naciones Unidas.”
Es decir, la larga lucha contra el sionismo y sus crímenes está por arribar a otra fase. No obstante, uno de los principales logros de este indomable pueblo palestino consistió en demostrar al mundo el verdadero rostro asesino de la entidad sionista, obligando a aquellos que dudaban, como la colega mexicana que pensaba que Israel era una democracia, a tomar una postura clara y firme sobre la lucha del pueblo Palestino. El genocidio que sigue en curso no ha sido una respuesta a las acciones de la resistencia armada, sino un plan que busca exterminar a un pueblo que lleva décadas luchando por la vía pacífica y militar, Israel nunca ha sido una democracia ni si quiera desde la perspectiva liberal, al contrario es una sociedad colonialista, racista, militarista y genocida. La imagen de la sociedad de Israel como víctima se está resquebrajando ¡Viva Palestina Libre¡
Los comprometidos con la OTAN y con la guerra
Askapena en Resumen Latinoamericano
En el Comunicado conjunto de los ministros de Asuntos Exteriores de España, Alemania, Francia, Italia, Polonia y el Reino Unido, los Estados firmantes refuerzan su compromiso con la estrategia belicista de la OTAN; comprometiéndose a subir el gasto militar por encima del 2% del PIB, reforzar la industria y la estrategia militar conjunta e intensificar la guerra a todos los niveles contra la Federación rusa.
Queremos analizar la estrategia dentro de la que se produce este nuevo compromiso belicista y militarista. Esta estrategia la marcó la Cumbre de Washington de la OTAN, celebrada el pasado julio y que supuso un gran paso hacia -y un fuerte compromiso para/con- la guerra mundial que desde hace años prepara la burguesía imperialista occidental.
La Declaración de Washington detrás de una retórica orwelliana, llena de palabras bonitas y vacías (“compromiso con la paz” , “asegurar la seguridad y la estabilidad” , o “aumentar las capacidades de defensa y resiliencia es una declaración de guerra encubierta. Una declaración de guerra total dirigida al mundo entero: desde los “enemigos declarados” (China, Rusia y los BRICS), hasta los movimientos de liberación nacional y social del Sur Global que están poniendo en jaque el imperialismo occidental (por ejemplo, en Sahel y Asia Occidental); pasando por la disidencia interna, la militancia política y los internacionalistas que nos oponemos a la escalada militarista e imperialista. La Declaración, entre sus puntos relevantes cabe citar:
- El compromiso con la escalada militarista: Aumento del gasto militar en todos los países miembros hasta llegar, al menos, al 2% del PIB. Se plantea que esa cuota no será suficiente. Cooperación industrial entre los países del bloque atlántico para reforzar la industria de guerra, para aumentar las capacidades de “defensa” e incrementar el apoyo a Ucrania. Mayor inversión para las armas químicas, biológicas y nucleares.Gran centralidad del armamento nuclear: se prevé aumentar el arsenal, en cantidad y desarrollo tecnológico, porque la amenaza nuclear es considerada “la piedra angular de la seguridad” atlantista. Centralidad de la cuestión energética (y del cambio climático) como elemento estratégico de carácter militar, para abastecer las fuerzas armadas y la industria de guerra. Esto quiere decir militarización de la cuestión climática y aumento de las injerencias imperialistas para garantizar la expropiación de las materias primas “críticas”.
- Expansionismo, aumento de la presencia militar y de la injerencia atlantista: Incremento del apoyo a Ucrania: tanto en financiación como en coordinación de la OTAN en la guerra contra Rusia. Compromiso a un futuro próximo con la integración de Ucrania en la OTAN. Escalada en Europa oriental: la Declaración y el Comunicado, tachan a Rusia de ser “la más directa amenaza a la seguridad” , porque quiere “reconfigurar la arquitectura euro-atlántica”. Las amenazas contra Rusia, no se limitan a la cuestión ucraniana, sino que se les insta a retirar sus fuerzas militares de Moldavia y Georgia. Además de Rusia, se pone en la diana a Bielorusia, como responsable indirecto de la desestabilización de la zona. Injerencias en Asia Occidental y África: se atreve a una lectura del Oriente Medio, sin ni citar el genocidio sionista contra el pueblo palestino.
Según el texto, la “amenaza principal” a la paz y estabilidad de la zona es Irán, acusado de ser un foco de desestabilización, por su política de alianzas en la zona y por su apoyo a Rusia. Se prevé el aumento de la presencia militar atlantista en la zona, con el incremento de las cooperación militar en Irak y Jordania. Respecto a África, se plantea reforzar la presencia en el continente. Se ha puesto en marcha un plan de acción que asegure una intervención “más sólida y estratégica”, para garantizar la “prosperidad y la paz” y cuidar la relación de “vecindad meridional”. Lo que dicen es: garantizar los intereses imperialistas de la burguesía occidental, para que se corten de raíz los procesos de lucha y descolonización que se están dando en la región (por ejemplo en el Sahel).
China como el enemigo de la guerra que viene: La República Popular de China se considera como una amenaza. Se le acusa de querer “socavar y remodelar el orden internacional basado en normas” y, por su cooperación de Rusia, de fomentar “la mayor guerra en Europa de la historia”. La Declaración, anuncia un fuerte incremento de la presencia y cooperación militar en la Región Asia Pacífico, sobre todo con Japón y Corea del Sur, en sentido anti-chino.
- Guerra híbrida y cultural: Lucha contra la “desinformación: Se acusa a Rusia, China y a los Estados que orbitan los BRICS de usar la información como arma de guerra y desestabilización. Se plantea una mayor cooperación atlantista en el control de la información y de los medios de comunicación. La información y la comunicación vuelven como una cuestión de “seguridad nacional y militar”. Y, cuando la información se convierte en un arma de guerra, la censura se vende como una necesidad para la seguridad. Guerra cultural y militarización de la sociedad civil: se plantea la necesidad de integrar la “planificación civil” dentro de la estrategia militar para una pronta respuesta en situaciones de “paz, crisis y conflictos”. Se renueva el activar la sociedad civil y “el sector privado” dentro de una estrategia integral de guerra. Se habla de “concienciar” a la población de que tiene que estar preparada para una escalada militar (es decir, necesidad de introducir y difundir la ideología de guerra y militarista). La lucha contra el “terrorismo”: considerado como una “amenaza estratégica”. Se vuelve a poner sobre la mesa el peligro del “enemigo interno” invisible, y se habla de no bien definidos “actores no estatales” como amenazas a la seguridad de los países atlantistas.
La amenaza (ni tan) velada es a la militancia política y a quién se opone, desde el corazón de la bestia, a la guerra imperialista de la burguesía occidental.
En la Declaración de Washington están ya los elementos del “nuevo compromiso” publicado por los ministros de Exteriores el 19 de noviembre. Vemos que no dice nada verdaderamente nuevo respecto a la estrategia y la política imperialista de la OTAN y de la burguesía occidental. Lo que hace es planificar la profundización de la actual ofensiva imperialista, con amenazas y medidas prácticas más agresivas, tanto hacia el enemigo exterior (Rusia, China, BRICS, movimientos de descolonización) como contra el enemigo interno (comunistas, independentistas, internacionalistas, movimientos populares).
La lectura política que hacemos desde Askapena, va en la línea de los análisis que estamos en el medio de una ofensiva imperialista global por parte de la burguesía occidental; una ofensiva que no se limita sólo a los frentes de guerra abiertos que tiene la OTAN sino que se está reforzando en todo el mundo: tiene como objetivo el mantenimiento del reparto imperialista del mundo y, en los planes imperialistas, tiene una única salida inevitable y necesaria: la guerra imperialista total, la guerra mundial del bloque atlantista contra China, Rusia y el Sur Global.
Frente a la guerra y al imperialismo, hay que reforzar la lucha de clases y reactivar las luchas de liberación nacional. El internacionalismo, además de una necesidad estratégica, es desesperadamente urgente.
¡Organicemos la respuesta a la ofensiva imperialista! ¡Respondamos al imperialismo con la organización internacionalista! (Extracto de El compromiso con la OTAN y con la guerra)
“¿Dónde estarán los asesinos esta noche?/ ¿Vendrán a sentarse en la orilla de mi cama?/ ¿Me darán de comer? ¿Sabrán lo que me gusta?”
He sido testigo, muchas veces, del nacimiento de las hojas nuevas de mayo, tersas y brillantes como la placenta de una yegua ●
Óscar Oliva en Escrito en Tuxtla


