La Compañía Titular de Teatro del CCU ocupó el escenario de la Muestra Nacional de Teatro

La Compañía Titular de Teatro (Coteatro) del CCU participó en la edición 40 de la Muestra Nacional de Teatro que se lleva a cabo en Colima. En este escenario nacional presentó De espaldas al volcán, un montaje escénico que realizó con la Compañía Nacional de Teatro (CNT) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) como parte del programa En compañía de la Compañía que busca impulsar agrupaciones de teatro independiente en los estados y promover la dramaturgia mexicana.

La Coteatro fue incluida en este encuentro que busca impulsar el arte como agente de conocimiento, convivencia y transformación, y en el cual participan propuestas escénicas de compañías de todo el país, además de que se realizan talleres, conferencias y mesas de reflexión.

La compañía universitaria subió al escenario del Teatro Universitario Coronel Pedro Torres Ortiz, de la Universidad de Colima, para presentar esta pieza que se estrenó en julio pasado en Puebla y dos temporadas en la Ciudad de México, durante octubre y noviembre en la sede de la CNT.


En la obra De espaldas al volcán se explora la naturaleza humana y se enfoca en la vida cotidiana de los poblanos. Muestra la particular visión de un grupo de actores quienes dialogan sobre las realidades de Puebla, sus costumbres, su dificultad de entenderse en el mundo de hoy, al igual que otros pueblos que oscilan confusos en un horizonte cada vez más hostil, violento, desenamorado y distante.

Esta coproducción entre la CNT y la Coteatro de la UAP, con dramaturgia de Noé Lynn Almada, es resultado del laboratorio de creación escénica dirigido por José Acosta. En ella, participan dos actores del elenco estable de la CNT, Olaff Herrera y Gabriela Núñez, y de la Coteatro se suman Rocío Gilbón, Erik Josafat, Karla Muñoz de Cote, Izhac Sagan, Joshua Sánchez, Alberto Sangabriel, Baruk Serna y Male Villegas.

Mediante escenas previamente tratadas en la dramaturgia, se hila una historia en la que cada actor externa sus inquietudes y preocupaciones.

“En el laboratorio dirigido por José Acosta trabajamos sobre lo que los actores intentamos decir a partir de nuestras reflexiones e introspecciones. El trabajo partió del entrenamiento, los ejercicios y los experimentos para presentar escenas que hablan desde nuestra propia voz. Se hizo un desglose y un filtro para buscar una línea que conectara cada una de las historias”, dijo Olaff Herrera, actor de la CNT.

Consideró que De espaldas al volcán es como una ventana que permite echar un vistazo a quienes somos los actores/personas y a la diversidad. Acotó que el director José Acosta tiene muy claro que el escenario es un lugar sagrado y que se parte de ahí para decir con toda honestidad lo que es el ser humano. “Este montaje habla de la condición humana, es prácticamente un homenaje a la vida”.

Gabriela Núñez comentó que uno de los propósitos en De espaldas al volcán es explorar las historias que acontecen a diario en Puebla, pues la idea es retratar cómo es la vida en ese estado: las preocupaciones de sus habitantes, lo que les duele o les enternece y lo que significa para los jóvenes de esta ciudad.

“Como parte de este proceso, el director (José Acosta) nos preguntó: ‘Si tuvieran la oportunidad de tener por cinco minutos un auditorio de mil personas, ¿qué sería para ustedes muy importante decirles?’ De ahí empezamos a generar una gran cantidad de escenas que el dramaturgo Noé Lynn y José Acosta fueron armando y que resultó en lo que ahora es este montaje”.

Respecto a la historia que relata De espaldas al volcán, Núñez expresó que hay tres partes fundamentales del montaje. La primera es el grupo de actores que se prepara para las escenas. “Nos pareció importante hablar del trabajo que hacemos como actores y mostrarle al público cómo nos preparamos para vivir la ficción y asumir circunstancias que no son las propias para generar esas emociones.

Por otro lado, está la historia lineal de una niña indígena que quiere aprender a leer y escribir, en la que se ve, como sociedad, el fatídico futuro de muchos jóvenes en nuestro país. Y la última parte está conformada por escenas que se generaron durante el laboratorio, “que son pequeños respiros para hablar de la cantidad de máscaras que llevamos en la vida y cómo le hacemos para quitárnoslas o para asumirlas como parte de nuestra realidad”.

La Coteatro se encargó del diseño de escenas; el equipo creativo está conformado por Héctor Miguel González y Cristina Zempoalteca como asistentes de producción; César Gabriel Cepeda Sánchez como diseñador de iluminación, espacio escénico y vestuario; Irma Juana Olmedo como encargada de entrenamiento escénico y dramaturgia corporal; Teresa Rábago en dramaturgia del actor; José Acosta como director de escena y Alberto Rosas Argáez como diseñador sonoro.