La Cineteca Nacional abre para investigadores poblanos sus acervos fílmicos y no fílmicos

Disponibles para su consulta pública con previa cita y autorización de la dirección de acervo, esto con el fin de promover su conservación, la Cineteca Nacional abre para los investigadores, estudiantes y a todo el ciudadano interesado de Puebla sus acervos fílmicos y sus acervos no fílmicos. A través de su Dirección de Acervos, esta instancia gubernamental conserva la memoria cinematográfica de México y los bienes culturales acumulados por tradición o herencia.

De las seis bóvedas destinadas para el acervo, cuatro de ellas conservan el acervo fílmico y tienen en promedio 19 mil copias en resguardo, en formatos de 35, 16, 8, súper 8 y 9.5 milímetros. Dichas bóvedas están ambientadas a la temperatura y el nivel de humedad recomendados por la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (FIAF) para mantener el material en óptimas condiciones y así aplazar su deterioro natural.

A su vez, el acervo no fílmico, conservado en las otras dos bóvedas, está dividido en archivo videográfico, iconográfico y digital; el primero, está formado por una colección de más de 50 mil ejemplares, de formatos muy diversos; el segundo, por aproximadamente 400 mil piezas tales como fotografías, carteles, fotomontajes, diapositivas y negativos. También forman parte de la colección antiguos equipos de proyección, mesas de edición y otros objetos. Del archivo digital, en cambio, se desconoce el dato del material digital.


Al igual que el laboratorio de restauración Digital Elena Sánchez Valenzuela se encarga de digitalizar, estabilizar o restaurar los archivos fílmicos, el archivo iconográfico cuenta con un área encargada de su conservación y restauración conocida como Departamento de Preservación de Acervos, la cual tiene la labor de registrar, diagnosticar, intervenir, y conservar los materiales del acervo que están en las bóvedas asignadas.

De acuerdo con Flavia Corneli, jefa del Departamento de Preservación, el proceso inicia con el diagnóstico del estado de conservación según el tipo de material, sean fotografías, material publicitario, como carteles o fotomontajes, vestuarios o premios metálicos, por mencionar algunos. Posteriormente se realiza la propuesta de intervención, donde el énfasis está puesto en devolver la estabilidad estructural de cada pieza, permitiendo la lectura u observación completa y segura de los objetos.

Los procesos de restauración de los soportes de papel y fotográfico, por ejemplo, tienen que ver con acciones como la limpieza, la colocación de refuerzos, la readhesión o consolidación y, en caso de ser necesario, el laminado, la reintegración cromática o la reposición de faltantes. Siempre respetando la originalidad, buscando la mínima intervención y respetando el valor histórico de los materiales.

El proceso procura devolver la estabilidad de los materiales y a través de la realización de un sistema de guardas de primer, segundo y tercer nivel, se cuida que los materiales queden resguardados en las condiciones ideales para su conservación dentro de las bóvedas, durante el mayor tiempo posible. Asimismo, se lleva a cabo el monitoreo de las condiciones de humedad relativa y temperatura y otras acciones relacionadas a la conservación preventiva, para evitar que se acelere el deterioro de los materiales del acervo.

Los tiempos de trabajo pueden ser largos debido al volumen de materiales que contiene cada colección y a que todos los procedimientos se realizan para cada pieza en particular. Existen casos de materiales muy deteriorados, como muchos carteles publicitarios, donde la restauración implica devolver la estabilidad a partir de fragmentos y este tipo de casos llevan un tiempo de trabajo y cuidado más detallado.

Como trabajo complementario al que se lleva a cabo con los materiales del acervo, otra de las tareas de restauración que se realizan en el departamento, es el caso de los libros. Se trata de materiales que se encuentran en el Centro de Documentación y que, aunque no son parte del acervo como tal, son materiales fundamentales en el estudio y acercamiento al cine y que se encuentran en constante uso, y es por eso que se lleva a cabo la restauración de algunos casos con gran deterioro.

Con este tipo de materiales de consulta es importante tomar en cuenta que estos son más delicados después de una restauración y por tanto deben ser manipulados con mayor precaución. Para ello se implementó, como parte de las acciones de conservación preventiva de los materiales, un sistema de marcaje que permite identificar el estatus actual del libro de acuerdo con su estado de conservación luego de haber pasado por una restauración.

El sistema se compone de una etiqueta de color que corresponde a un nivel de deterioro y ésta se relaciona con una tarjeta en el interior del libro, donde se sugiere la manera correcta de manipular el documento. De esta forma se invita al usuario de todo el país a realizar su consulta de manera responsable.