La artista Cecilia Vázquez exhibe su reflexión pictórica sobre la finitud del hombre

Foto Abraham Paredes

Pintura expandida en formato no convencional y en tridimensión. Flores en un diálogo pictórico con órganos internos del cuerpo humano. Una naturaleza paisajística y una temática orgánica. Todos, aspectos que se conjugan en la obra de Cecilia Vázquez (Ciudad de México, 1967) para decir que, al final, el hombre y su naturaleza son perecederas, temporales y finitas.

Escenarios es el título de la muestra curada por Roberto Barajas y montada desde este viernes 12 de mayo en la Sala de exposiciones UPAEP –11 Poniente 1921, barrio de Santiago–, como parte de la programación anual de la Coordinación de Artes Visuales de Bellas Artes de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.

Con esta exhibición, la artista formada en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM y en el Massachusetts College of Art and Design de Boston, muestra por primera vez en Puebla su obra que ha formado parte de exposiciones individuales y colectivas en Ciudad de México, Mérida, Monterrey, Querétaro, Boston, Nueva York, Chicago, Montreal, Vancouver, Barcelona, Buenos Aires, Hong Kong, Seúl, Singapur y Beijing.


Durante una entrevista previa a la apertura de la exposición, Cecilia Vázquez apuntó que su obra, en un primer plano, tiene que ver con las flores, aquellos elementos insertos en el paisaje que por vario tiempo fueron desestimadas y excluidas del discurso pictórico por considerarlas simples elementos decorativos.

Para ella, en cambio, las flores significan un “detenerse en la naturaleza” y reconsiderar, al mismo tiempo, su valor como elementos que permiten volver a ver ese contexto, a partir de su sutileza y delicadeza visual y formal. “Es uno de los grandes temas de la historia de la pintura; ha sido uno de los grandes asuntos. Existe un género y su metáfora es poderosa: que tienen una caducidad”.

El otro momento de su obra, acota la becaria del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, es aquel caracterizado por la inclusión de órganos internos del ser humano: lo mismo hígados que intestinos sobre los que reposan aquellas flores.

“La metáfora es la misma: que nosotros también tenemos caducidad. Incluso es la misma en lo formal: una flor pintada en el contexto de unos intestinos que en conjunto producen una tensión”.

Esta tensión, agrega Cecilia Vázquez, está basada en los contrapuntos, en los contrastes que conlleva la utilización de dos elementos aparentemente distintos entre sí, pero unidos en su naturaleza pasajera.

La actual profesora investigadora de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos acota que este contraste se potencia con el uso de la pintura y el dibujo, disciplinas que se conjuntan en una misma pieza.

En ese sentido, considera que en su obra hay un recorrido, una intención que lo que es natural cohabita de esta forma, ello a través de un artificio, que son lo pictórico y lo dibujístico.

A este artificio, la artista suma otra acción: la de desbordar su pintura y dibujo del formato tradicional, el bidimensional, para trasladarlo y desprenderlo de su convención, llevándolo a la tridimensionalidad a través de esferas o medias esferas que funcionan como “marcas espaciales”.

“La obra ha salido de su formato y se sostiene en su reconfiguración, en una pieza mayor que genera conversaciones compositivas que son provocativas para el espectador”, concluye.

Escenarios, de Cecilia Vázquez permanecerá en exhibición hasta el próximo 26 de junio en la Sala de exposiciones UPAEP de 9 a 20 horas con entrada gratuita. Durante su estancia en Puebla habrá recorridos guiados y talleres para grupos escolares, mismos que se pueden solicitar al correo [email protected].