Justicia para Sergio Rivera y su aparición con vida seguirá siendo demanda de MAIZ

Para los integrantes del Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ) el 2019 será recordado como un año en el que las autoridades encargadas de la aplicación de la justicia dieron la espalda a los defensores de la tierra al realizar audiencias poco favorables en el proceso que se lleva por la desaparición del activista de la Sierra Negra, Sergio Rivera Hernández.

En noviembre inició el juicio, dentro del cual se procesa a tres hombres por su presunta participación en la desaparición del activista, pese a tratarse de un hecho histórico porque por vez primera se llevó a cabo un acto judicial de ese tipo, las autoridades no mostraron interés en hacer bien su trabajo, destacaron en su momento los compañeros de Sergio.

Los testigos presentados por la parte agraviada son todos de origen indígena, hablan náhuatl y la Fiscalía General del Estado (FGE) no se preocupó de proporcionarles traductores capacitados para que pudieran emitir su declaración. Punto en contra fue ese para las autoridades y un aspecto que la organización MAIZ, cuestionó airadamente desde el inicio de las diligencias.


Otra denuncia que hicieron fue que el proceso ha estado plagado de actos irregulares por parte de la FGE, señalaron incluso a elementos de la Policía Ministerial de actuar de manera parcial en contra de los testigos y la familia del activista, allanando viviendas y lanzando amenazas que, obviamente, siembran temor hacia quienes a pesar de ello mantienen firme su exigencia de que se presente con vida a Rivera.

Faltan aún otras audiencias por llevarse a cabo, pero para los compañeros del desaparecido no parecen existir señales de que la FGE cambie su línea de trabajo en el caso, ya que el juez y los ministeriales parecen estar muy interesados en evitar que se aporten las pruebas que lleven a imponer una condena contra los detenidos.

Sergio Rivera desapareció la tarde del 23 de agosto del 2018, cuando viajaba en su motocicleta por la carretera de la Sierra Negra, pese a que su familia y amigos iniciaron su búsqueda esa misma noche, solo encontraron su unidad con señas de haber sido impactada por un vehículo.

De acuerdo con personas que lo vieron cruzar la zona entre Coyolapa y Tepexilotla, momentos después de que el activista pasó, una camioneta color blanco, pick up, se movió a alta velocidad en la misma dirección del motociclista, por lo que para ellos esa pudo ser la unidad que lo impactó.

Alguien más refirió que cerca de la misma carretera logró ver la motocicleta de Sergio y cerca de la misma había varios papeles blancos esparcidos, pero nunca logró ver a Sergio en esa zona, lo que indica que de ahí pudieron llevárselo.

Los tres detenidos por su presunta participación en la desaparición del activista fueron apresados el 18 de septiembre del mismo 2018, desde entonces el proceso no tiene avances significativos, ha señalado Omar Esparza, líder de MAIZ, quien considera que hay poca transparencia en el actuar de la FGE.

El joven es uno de los máximos opositores la instalación de la hidroeléctrica que la minera Autlán pretende instalar en la Sierra Negra, por lo que para sus compañeros está claro que su desaparición fue provocada por esa lucha.