Integrantes del Sistema Anticorrupción exhiben en redes sociales su odio a la 4T y su apego al PAN

Ayer por  segunda vez, en menos de una semana, los integrantes del desacreditado Comité de Participación Ciudadana (CPC) del Sistema Estatal Anticorrupción han emitido sendos documentos para exhibir su cinismo e incongruencia, que raya en un comportamiento perverso y degradante. Ellos sostienen que: son ajenos a cualquier partido o grupo de interés, en particular del PAN, y decir lo contrario es una ofensa e infundio. Sin embargo, si se revisa sus redes sociales, es fácil percatarse que el grueso de sus mensajes que ellos escriben o que replican tienen dos características esenciales: los autores son dirigentes o legisladores del Partido Acción Nacional o son de furibundos detractores de la 4T, como Javier Lozano Alarcón y Enrique Cárdenas Sánchez.

Son públicos sus mensajes en redes sociales, por lo que resulta absurdo que en sus ciberespacios se muestran abiertamente propanistas y anti–4T y en su papel de integrantes de la CPC, se sienten agraviados porque se les mencione lo que es obvio, que ellos por su origen morenovallista están prendidos a los intereses de la derecha.

El tema de fondo no es que sean partidarios o críticos de los gobiernos de la 4T, del PAN, del PRI o de cualquier fuerza política. El problema es que en su condición de dirigir un órgano destinado a crear índices de problemas de corrupción, denunciar abusos del sector público y proponer soluciones a los mismos, tiene que ser imparciales y no jugar a beneficiar o dañar alguna representación partidista. Por eso, es necesario demandar la pronta remoción de los miembros del CPC por no cumplir con los requisitos de ser imparciales y éticos en su desempeño.


Aparte de que han sido holgazanes, porque en los últimos años su trabajo se redujo a no hacer nada y cobrar sueldos similares al de un magistrado del Tribunal Superior de Justicia. Y eso es ante todo: corrupción.

Para dar sustento a lo anterior, este columnista le réplica –ver las imágenes– algunos mensajes que tomó al azar de las redes sociales de los comisionados del CPC.

El 18 de junio, la comisionada María del Carmen Leyva Báthory –quien aspira en noviembre próximo presidir el CPC del Sistema Estatal Anticorrupción– retwitteó en sus redes sociales un texto del coordinador de los diputados del PAN, Oswaldo Jiménez, el mansaje es : #Puebla, en el “muro de la vergüenza” por poca competitividad nacional.

En otros mensajes, de apenas hace unos días, se observa como es común que Leyva Báthory replica todos los dichos que difunden Enrique Cárdenas y Luz Rosillo, una regidora del PAN en el municipio de Puebla. Y en cambio, nunca se ve que le ponga atención a los actores de otras fuerzas políticas. Pareciera que solamente siente simpatías con la derecha, tan esa así, que esta consejera en la campaña electoral de 2019 expresó vía twitter su respaldo a propuesta de Cárdenas Sánchez en su calidad de candidato panista a la gubernatura.

Otro ejemplo de ese comportamiento es el de Francisco Mariscal, quien también es comisionado del CPC, quien se dedica en sus redes sociales a dar respaldo a todos los detractores de la 4T, que generalmente son los más burdos y agresivos.

Ejemplos: hace unos días reprodujo un mensaje de @PaolaMigoya con el titulo: “Alguien tiene la cédula del mentiroso @JohnMAckerman?”.

Uno más: “@JLozanoA Nuevamente, mi solidaridad para @lopezdoriga y @CiroGomezL por el cobarde embate en esta mañana, por parte del presidente @lopezobrador, con su servil #LordMolécula. Es una vergüenza que, lejos de gobernar, se dedique a intimidar periodistas”.

Lo único que queda es pedirles a los miembros del CPC que sean congruentes y se vayan al PAN a defender sus ideas. Y que den paso a comisionados que realmente tengan un compromiso real de luchar en contra de la corrupción, sin importar de que partido emane.