El gobierno del estado de Puebla ingresó al Congreso local una solicitud para que el ayuntamiento de Puebla entregue en comodato el Paseo Bravo al organismo público Jardines y Parques hasta 2030, con el argumento de ejecutar un programa de rehabilitación integral en ese espacio emblemático del Centro Histórico. La petición fue turnada durante la penúltima sesión ordinaria de este jueves en el Poder Legislativo, para su análisis, discusión y eventual aprobación.
De acuerdo con la iniciativa, la autorización legislativa permitirá al gobierno estatal formalizar un contrato de comodato que faculte a Jardines y Parques para administrar, intervenir y mantener el Paseo Bravo durante el periodo convenido, mientras el inmueble conserva su carácter de bien de uso común y parque público. El documento fue presentado en el mismo paquete que reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública del estado y ajustes al organismo descentralizado Servicios de Salud en el estado, lo que muestra una reconfiguración administrativa más amplia en la estructura del gobierno.
El proyecto plantea que, una vez validado por el Congreso del estado, el Poder Ejecutivo emprenda una serie de obras de rehabilitación en el Paseo Bravo, entre ellas la recuperación de fuentes, jardineras y pisos; renovación del mobiliario urbano; instalación de iluminación tipo LED y actualización del sistema eléctrico. El programa incluye, además, mejoras en la accesibilidad, reforzamiento del sistema de seguridad mediante cámaras de vigilancia y aumento de la presencia policial, así como acciones de imagen urbana para intentar recuperar la vocación original del parque.
El gobernador del estado, Alejandro Armenta Mier, ha expuesto públicamente que estas intervenciones forman parte de una estrategia metropolitana de revitalización urbana, orientada a intervenir espacios públicos centrales de la capital poblana. Según ha explicado, dicho plan se apoya en recomendaciones de rescate urbano promovidas por el empresario Carlos Slim, orientadas a recuperar áreas degradadas mediante inversión pública y reordenamiento del entorno. En este contexto, el Paseo Bravo se coloca como una de las piezas centrales de la reconfiguración del Centro Histórico.
Durante las últimas cinco administraciones municipales se han destinado más de 56 millones de pesos para mejorar el Paseo Bravo; sin embargo, el espacio luce con instalaciones desgastadas, con fuentes sin funcionar, hay un par de bancas rotas y botes de basura quebrados, aunque el sitio cuenta con una historia de más de 185 años, en la que alojó un zoológico y hasta una pista de patinaje.
Aunque el lugar conserva su vocación cómo parque público y punto de partida para distintas zonas de la ciudad, se convirtió en un área con tolerancia a la prostitución, zona de ventas y alternativa de reubicación para el comercio informal.


