Indisciplinas y calificación

El Guadalajara, sumido en el caos desde que pasó a convertirse en empresa familiar, ha decidido dar un golpe de autoridad separando del plantel a cuatro de sus “profesionales”. Como era de esperar, entre las lagunas de ociosidad causadas por el Covid, que tan malas consejeras son, y la crecida afición al chisme de los mediáticos –más que al futbol–, ese hecho se convirtió en la nota de la semana. Tampoco sorprende la cantidad de perogrulladas que en torno al suceso se han dicho y escrito, ya que incluso le salieron defensores a Dieter Villalpando, formalmente denunciado por intento de violación. Los otros tres –Peña, la “Chofi” López y el “Gallito” Vázquez—compartían con Dieter el mismo festejo y la misma madrugada, con soberano desdén de confinamientos, sanas distancias y virtuosas abstinencias. No es raro que hayan incurrido además, torpeza tras torpeza, en presumir dichas actividades por instagram y otras redes. Muy caro les salió.

Nuevos modos para viejas prácticas. En el fondo, nada nuevo. Es recurrente hablar de la frágil situación del joven con cualidades para destacar en la práctica de algún deporte que, una vez lanzado al profesionalismo y carente de cualquier tipo de preparación y acompañamiento pierde la noción de la realidad y se entrega a los mayores excesos con la ansiedad derivada de sus pocos años y su súbito acceso al dinero. Ya sea que proceda de un medio social atrozmente precario—sigue siendo esto lo más común—o de una clase media que hace tiempo le perdió el hilo a la formación de sus hijos, el resultado es casi siempre el mismo: al deslumbramiento lo amplifica la desorientación y lo confunden e imantan las tentaciones. Esta mezcla de mala educación y dinero fácil suele dar frutos muy amargos, con la presión de los cuates y la multiplicación de las grupies como magma ideal para el desvarío. Lo que puede seguir es un desesperante caer y levantase para volver a caer, por lo general inadvertido al público o simple pasto de la rumorología, ya que directivas y prensa acostumbran hacer la vista gorda, y hechos bochornosos se tratan como secreto de vestidor, traducido en discretas multas y vanos arrepentimientos.

Historia sinfín. Tan largo camino está sembrado de anécdotas que van de lo chusco a lo patético y pueden alcanzar tintes trágicos, como el violento final que tuvieron en los años 70 el central Jaime López y el goleador Octavio Muciño, jugadores por cierto del mismo rebaño rojiblanco. Y más acá en el tiempo tuvimos el vergonzoso affaire del ecuatoriano Renato Ibarra, acusado por su pareja de agresión física y amenazas de muerte y desligado por tal causa del América sólo para recalar al poco tiempo en el Atlas, que lo recibió con los brazos abiertos. Una suerte que no tuvo el paraguayo Cabañas, otro azulcrema aficionado a los lugares caros y las damas espectaculares.


Anecdótico botón de muestra Entre las que, con un trasfondo sin duda dramático, hicieron sonreír a nuestros abuelos, está la ocasión aquella en que el “Toluco” López, en lo mejor de su efímera fama,  se puso a arrojar sangre por la boca en mitad del ring… y luego resultó que no era sangre sino restos del curado de tuna con el que acababa de brindar con sus amigotes. O los cotidianos traspiés del beisbolista de los Pericos Miguel Sotelo a la salida de “La Arenita”, una cantina ubicada en la contraesquina de la Arena Puebla que atendía una morena de ojos grandes y atractiva sonrisa. O los continuos y múltiples percances automovilísticos –los carrazos, otra segura causa de perdición para deportistas jóvenes, ricos e irresponsables— que menudean sin pausa aquí, allá y acullá, y que pueden ir desde el susto que es advertencia hasta los de consecuencias funestas, ya sea para el deportista de marras o para quien tuvo el infortunio de cruzarse en su camino.

Como sobre advertencia no hay engaño y parece que en el Guadalajara llovía sobre mojado, no hay manera de disculpar a los que, en plena pandemia, insistieron en comportamientos insensatos. Ojalá que el vergonzoso despido les haga reflexionar en serio y los ayude a enmendarse.

Puebla se cuela al repechaje. Lejos de su mejor rendimiento, pasando apuros de más ante el San Luis, colero absoluto, la Franja consiguió un lugar en el repechaje, aprovechando las oportunidades de calificación que con sus caprichosas peculiaridades oferta la Liga MX. El único gol lo anotó Ormeño de penalti (25´), fruto de un tonto jalón de camiseta en el área sanluisina. Y después, a sufrir. No mucho, pues tampoco tenía el visitante con qué asustar de más a Vikonis, alerta siempre ante cualquier eventualidad. El choque terminó justo cuando empezaba el Juárez-América en la raya fronteriza, con el equipo nahual a un punto y en condiciones de poner en riesgo la calificación camotera.

Y casi lo consigue, pero un gol agónico de Henry Martín (86´) se le atravesó. Lezcano (8´) había puesto en ventaja a los juarenses y no daban los del Piojo muchas señales de peligro hasta que el vicio de echarse atrás le costó a Bravos la pérdida de dos puntos preciosos por cuanto le representaban el acceso al repechaje, que finalmente perdió.

Jornada 17. A despecho de sus problemas internos, las Chivas tuvieron una reacción vigorosa que mandó al Monterrey a la lona cuando ya se sentía a salvo de tener que pasar por la ronda reclasificatoria. Jugando a la contra, los Rayados se adelantaron (Avilés Hurtado, 35´) y el encuentro se acercaba sin novedades a su final luego de que Janssen perdiera un gol a bocajarro, con el balón rebotando del poste al regazo de Gudiño. Y en eso, la hecatombe de las tres dianas en sucesión con las que el Guadalajara dio vuelta al partido, obra de Saldívar (81´), Alexis Vega (84´, un cañonazo desde fuera del área) y Angulo (94´). Los de Mohamed le heredaban así la ocasión de librar el repechaje a su coterráneo Tigres, pero éste, anfitrión del lastimoso Atlas, perdió su oportunidad cuando el rojinegro Conti cabeceó el tanto de la igualada a uno en el último suspiro (95´). Así pues, Monterrey quinto y Tigres sexto de cara al repechaje. Que con su pan se lo coman.

Dinenno, cabecita de oro. Juan Ignacio Dinenno no había hecho nada en toda la noche, excepto atravesarse en forma imprudente a un venenoso remate de su compañero Carlos González. Cruz Azul tuvo el partido a su disposición por más de 80 minutos, que hasta se había dado el lujo de un penalti errado por Jonathan Rodríguez que amargaba su título de goleo (11). Por planteamiento, juego y oportunidades eran mejores los azules… hasta que la cabeza de Dinenno voló por encima de todas las demás y les asestó dos golpes de muerte (86´y 89´). El espíritu indomable de estos Pumas de Luciano Lillini será recordado porque durante todo torneo han puesto el alma y lo que falta a casi todos: juego asociado, mucho sudor y lucha e invariable apego al sentido común. Gracias a lo cual es la UNAM el inesperado sublíder del Guardianes 2020 superando a los insustanciales multimillonarios de siempre: América, Monterrey y Tigres, en ese orden en la clasificación final.

Puebla-Monterrey. Tras el 2-2 entre León y Toluca en la Bombonera los Verdes –en desventaja numérica desde el minuto 10– alcanzaron 40 puntos y los choriceros 21, relegando la Puebla al puesto número 12, último con acceso al repechaje. Lo que significa que el adversario de la Franja po0r un sitio en los cuartos de final será el Monterrey (5º).

Champions de trámite.  Floja en general fue la tercera jornada de grupos para la ChL, sin más sorpresas que una nueva derrota del PSG, esta vez en Leipzig (2-1) y echando mucho de menos a Neymar. El finalista de hace poco en Lisboa ni juega ni divierte, y en cambio suma expulsados, Gana y a Kimpembé en esta ocasión. Y en el extremo opuesto, el Bayern sigue paseando su título con aire imperial; que lo diga si no el Salzburgo, aplastado en casa 2-6, par de ellos del implacable Lewandowski. Para no ser menos, otro teutón, el M´Gladbach demolía a domicilio  al Shakhtar ucranio (0-6),  y otro tanto hacía el Liverpool en Atalanta (0-5), un resultado con el que nadie contaba por tratarse del elenco ítalo más presentable; mas su vistoso despliegue ofensivo quedó en nada frente al contragolpe de los portuarios, que tuvieron en el portugués Diogo Jota, que hizo triplete, a su artillero estelar. El Chelsea (3-0 al Rennes francés) y el ManCity (3-0 al Olympiakos) confirmarían el excelente estado de salud del balompié británico, puesto en entredicho por el ManUnited, al perder inesperadamente con el turco Istambul (2-1).

Real Madrid, al recibir y vencer al Inter (3-2), simplemente confirmó el mal momento del calcio italiano, que ya se prolonga más de lo prudente aunque intentara desmentirlo la Juve (1-4 al Ferencvaros en Budapest). Barcelona, el otro gallo hispano, también venció con lo justo (2-1 al Dinamo Kiev), lo mismo que el Sevilla, que tuvo que remontar en su patio ante el modesto Krasnodar (3-2), confirmando que España y su futbol sufrirán para mantenerse en los puestos cimeros; dígalo si no el Atlético madrileño, que se dio por bien servido con el empate en su visita a Moscú (1-1 con el Lokomotiv).

Los demás resultados son de menor importancia.