Se incendia supuesto almacén de huachicol en Atoyatempan

Un incendio se registró la noche de este martes en una fábrica de cortinas y zapatos contigua a un taller mecánico, en el municipio de Atoyatempan, que supuestamente eran un almacén de combustible robado, sin que se registraran lesionados.

Fueron vecinos de la calle 3 Sur y Aldama, quienes alertaron a los servicios de emergencia sobre el siniestro que se registró en los inmuebles, alrededor de las siete de la noche.

Una vez que las llamas fueron sofocadas, los mismos habitantes de la localidad señalaron que encontraron bidones en donde se almacenaba gasolina, y acusaron a las autoridades municipales de tolerar ese tipo de prácticas.


De acuerdo con versiones policiales, los propietarios de los inmuebles no han podido acreditar la legalidad del combustible.

Hay que recordar que la zona se caracteriza por la presencia de bandas delincuenciales dedicadas al robo de combustible.

El bombero “incognito” de Atoyatempan

Al lugar se dieron cita elementos de la Dirección de Protección Civil Estatal, del cuerpo de bomberos de Tecamachalco, así como Rodolfo Ramírez Mateo, propietario de la empresa Roca Azul, quien desde hace cinco años se dedica a atender incendios de forma gratuita, ayudado por su hijo del mismo nombre, así como de una pipa.

“El bombero incognito” como él se hace llamar, fue uno de los primeros en atender la llamada de auxilio de los vecinos, incluso compartió en redes sociales videos del momento en llegó al lugar, aun cuando las grandes llamas se podía observar a kilómetros de distancia.

En una entrevista con La Jornada de Oriente, don Rodolfo indicó que los propietarios del inmueble no le otorgaron ningún apoyo económico por su ayuda, situación a la que está acostumbrado, pues señaló que casi nunca recibe alguna retribución pese a la ayuda que brinda.

Ni si quiera las autoridades municipales, como las de Tecamachalco, han querido apoyarlo con equipo, aunque él sí lo ha solicitado. Incluso, con sus propios recursos se compró una sirena para abrirse paso en la vía pública en caso de alguna emergencia, así como algunas lámparas que lo ayudan en caso de que sea de noche.

Además de su pipa de agua, su equipo también está integrado por su hijo y nada más, pues no cuenta con ropa adecuada o algún casco que proteja su cabeza y rostro. De esa forma tiene que enfrentarse con los riesgos que conlleva el apagar incendios.