Importantes figuras del PRI renuncian el viernes al partido en repudio a Néstor Camarillo

El próximo viernes un nutrido grupo de importantes figuras del PRI poblano van a presentar ante el Comité Ejecutivo Nacional su renuncia al partido, como una muestra clara de desencanto, de repudio, a la llegada de Néstor Camarillo Medina a la dirigencia estatal del tricolor. Con ello se exhibe que la crisis por la que pasa esta fuerza política no ha tocado fondo y que su panorama rumbo a los comicios de 2021, desde ahora, se advierte que será catastrófico.

Para resumir lo que va a ocurrir el próximo viernes: se van del PRI importantes figuras que nunca alguien creyó verlos fuera de este partido.

¿Quiénes se van del PPRI poblano? Se dice que en la lista de los que firmarían la carta de renuncia se encontrarían:


Juan Manuel Vega Rayet quien fue presidente estatal del PRI, exsecretario de Desarrollo Social, exalcalde de Izúcar de Matamoros y un fuerte crítico de la relación de sumisión del tricolor con el morenovallismo.

Germán Sierra Sánchez, exsenador de la República, exdirigente del tricolor, exdiputado local, funcionario federal y le tocó enfrentar la primera derrota electoral importante del PRI en 1995, cuando perdió la alcaldía de la capital frente al entonces panista Gabriel Hinojosa Rivero, en medio de la crisis económica que desató los llamados “errores de diciembre”.

Armando Díaz Arteaga fue el hombre de confianza del exgobernador Alfredo Toxqui Fernández de Lara y tiene una larga trayectoria en el servicio públicos, además de haber sido un importante operador electoral del PRI.

Adela Cereza Bautista fue la primera mujer en ocupar una cartera en el gabinete del Poder Ejecutivo estatal al haber sido contralora en el gobierno de Mariano Piña Olaya. Fue diputada federal y ha tenido una larga trayectoria como servidora pública y en cargos de dirección en el PRI.

Guillermo Deloya Cobián fue candidato del PRI a alcalde de Puebla en 2018 y tiene un amplio camino en el servicio público, luego de haber laborado en el gobierno federal en las secretarías de Hacienda y Gobernación, en el Consejo de la Judicatura federal, entre otros cargos.

Se dice que a esta lista se podría sumar Jaime Alcántara Silva, exdirigente de la CNC, del PRI y exdiputado federal. Fue funcionario federal y es parte del equipo de Beatriz Paredes Rangel, una las líderes más importantes del tricolor a nivel nacional y exgobernadora de Tlaxcala. El PRI ha enfrentado muchas deserciones, sobre todo bajo una visión pragmática de algunos actores de buscar encontrar un mejor acomodo en otras fuerzas políticas en el poder. Tal como pasó con los principales morenovallistas cuando se pasaron al PAN.

Sin embargo, este conjunto de renuncias, que se presentarán el próximo viernes, tienen otra connotación muy diferente, a la salida del PRI de otros militantes.

No solamente porque se trata de experimentados cuadros del partido, sino porque varios de ellos habían levantado la voz sobre la crisis que atraviesa el PRI poblano y fueron ignorados por Alejandro Moreno Cárdenas, el presidente nacional del partido, quien simplemente nunca le ha interesado lo que pasa en Puebla y no tiene contacto con los grupos, los liderazgos, que hay en el estado.

Entre finales del año pasado y hasta antes de que iniciara la cuarentena del Covid–19, el delegado del CEN del PRI, Américo Zúñiga Martínez, se empezó a reunir con las organizaciones, los grupos, los líderes y exdirigentes del partido, para supuestamente alcanzar un consenso de quién tendría que dirigir al partido.

A lo largo de ese periodo, el representante del CEN recibió una ola de críticas, cuestionamientos, repudio de que el próximo presidente del PRI fuera Néstor Camarillo. En todos lados se oían las mismas críticas: el partido necesita figuras con autoridad moral y que no carguen escándalos de corrupción.

Se rechazó a Néstor Camarillo porque no tiene aprobadas sus cuentas púbicas como exalcalde de Quecholac.

Porque se le llegó a mencionar como un alcalde que habría tenido vínculos con las bandas del huachicol.

Porque su familia operó a favor de los intereses electorales del morenovallismo.

Y porque es alguien que fue puesto en ese cargo por la dupla de Enrique Doger Guerrero y Javier Cacique Zárate, quienes junto con Jorge Estefan Chidiac, han controlado el PRI poblano en los últimos años y lo llevaron a perder dos tercios de sus votantes.

¿Cuál fue el resultado de esa consulta? Que Alejandro Moreno decidió que Doger, Cacique y Estefan sigan dirigiendo el PRI poblano porque son a los único que conoce y no le interesa el resto del priismo local.

Fue la gota que derramó el vaso y ha generado la conclusión de que el PRI se seguirá hundiendo en su propio fango.