En casi 50 años, lo único que he hecho es desarrollar ideas de arte y naturaleza: Jan Hendrix

Durante casi 50 años, el artista de origen holandés asentado en México desde 1978, Jan Hendrix (Maasbree, 1949), ha hecho “una única cosa: desarrollar ideas de arte y naturaleza, convirtiendo una idea en general en una particular, tomando un elemento pequeño que se convierte en un gran reto”. 

Al inaugurar la Cátedra de Artes UDLAP que se llevará a cabo los jueves de septiembre a diciembre con la presencia virtual de figuras claves del arte mexicano como Graciela Iturbide, habló sobre su proceso de trabajo y sobre algunos de sus proyectos realizados en México y en Estados Unidos, como es el caso de su reciente colaboración en el Museo Mexicano –The Mexican Museum-, desarrollado por Ten Arquitectos en San Francisco. 

De inicio, Jan Hendrix refirió que en el arte parece haber “una necesidad por separar disciplinas” y “acusar a quien trabaja en dos áreas”. Incluso, con tono irónico, dijo que “no se puede decir que se es arquitecto y que también diseña el interior de la casa”, porque se es criticado. En su caso, afirmó, sabe que, ante estas confusiones en vez de resolverlas, le gusta confundirlas aun más.  


El también autor de proyectos como Kiosko que habita el zócalo de la ciudad de Puebla dijo que sus proyectos comienzan con una discusión con sus clientes, quienes usualmente le piden un resultado inmediato, y él les pide calma porque sabe que será un largo trayecto. 

“En el proceso de trabajo hago un primer boceto, no estoy contento, pero siento que va en un camino correcto. Trabajo una segunda propuesta que es confusión total, entro en pánico y depresiones, siento que se complica el trabajo, pero luego lo retomo. Resulta que, en el acercamiento final, el que irá en ejecución y tendrá un final feliz, es la mezcla de la primera propuesta con la confusión de la segunda. En todos los proyectos me pasa así. Me preguntan por qué me tardé si la primera propuesta era la buena. Les digo que es raro pero que trabajo así”, contó rodeado, virtualmente, de estudiantes de artes y directivos de la UDLAP. 

Acotó que, en discusión con otros creadores, como escritores, coreógrafos, poetas, descubre que sus procesos de trabajo son parecidos, pues todos tienen que ver entre sí, aunque en el mundo del arte sea preferible encajonar a las disciplinas y su propia manera de ver el mundo.  

“No lo creo así. He desarrollado durante casi 50 años un lenguaje que puede ir de una tarjeta postal, de un formato pequeño e íntimo, a proyectos que se terminan y son lo opuesto a una tarjeta postal”, expuso el también cineasta. 

Tras referir a varios proyectos –como una alberca desarrollada en Malinalco, su intervención en 2012 en el patio central de la Plaza de la ciudadela en pleno Centro Histórico de la Ciudad de México o lo hecho en un antiguo convento en Suiza-, Jan Hendrix habló sobre el Museo Mexicano, proyecto desarrollado en San Francisco. 

Se trata, continuó, de una iniciativa de siete años del arquitecto Enrique Norten, en el que buscó desarrollar un proceso que hiciera referencia al lugar, en especial al tema de las migraciones vistas desde una manera abstracta y desde diferentes tiempos, “de Obama que eran diferentes los tiempos al desastre de hoy”. 

Buscó cómo hacer referencias del fenómeno, su significado para los mexicanos “de allá y de aquí”, para el paisaje mexicano dando vuelta desde la frontera hasta California. “Dibujamos en equipo plantas y lugares, una representación de elementos de Puebla y Oaxaca, del agua y del aire, de los pájaros, los insectos y las drogas que también migran. Fue una investigación y una gran cantidad de dibujos y de material; una idea, un desastre y confusión las dos primeras pruebas hasta la tercera con mapas de ríos, escalas y movimientos de aires”. 

Apoyado en imágenes, Jan Hendrix mostró como cada uno de los 250 paneles fueron montados en la fachada del edificio, haciendo “un juego de reflejos” con el metal, para hacer una doble fachada que cambia con la luz. Cada uno de los paneles, completó, es único y funciona como un rompecabezas. 

“En tiempos (del presidente Donald) Trump hablar de migraciones en una manera encriptada me pone contento, el ´Mexican Museum´ prosperará y podrá instalarse, aunque estará difícil por la actitud antimexicana que existe en las esferas republicanas de Estados Unidos, aunque afortunadamente San Francisco es demócrata aun así es complicado”, concluyó. 

Las otras sesiones de la Cátedra UDLAP, gratuitas y abiertas al público a través de redes sociales de la Universidad de las Américas Puebla, serán: Enrique Norten, 24 de septiembre; Arturo Márquez, 1 de octubre; Graciela Iturbide, 15 de octubre; Claudia Lavista, 29 de octubre; Fernando Lozano, 12 de noviembre; Luis de Tavira, 26 de noviembre; Rafael Lozano-Hemmer, 3 de diciembre; y Juan Villoro, 10 de diciembre.