El abandono de 400 mil hectáreas de tierras de temporal en el estado de Puebla generó que algunos pobladores migren a Estados Unidos o a actividades ilícitas como el huachicol, afirmó este martes el gobernador Alejandro Armenta Mier.
Durante su habitual conferencia matutina, el mandatario estatal enfatizó que el abandono del campo ha provocado que muchos campesinos y productores busquen oportunidades fuera de sus comunidades.
En el pasado, señaló que el productor con su tierra sin cultivar solía migrar a Estados Unidos, a las fábricas, o incluso a la delincuencia.
“¿Qué hacía el campesino, el productor con su tierra tirada? Estados Unidos, al huachicol, a la fábrica, al ambulantaje, a la delincuencia algunos”, afirmó.
En el tercer trimestre del año, el campo en Puebla perdió 103 mil 219 trabajadores en la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca. Pasaron de 620 mil 354 a 517 mil 135, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
Para contrarrestar esta situación y buscar la “reactivación económica” y la “riqueza comunitaria”, el mandatario informó que el gobierno estatal está implementando un programa de apoyo integral que incluye módulos de maquinaria y suministros, así como equipamiento tecnológico.
“En Puebla hay 700 mil hectáreas de temporal, de los cuales 400 mil están tiradas, y con la compra de maquinaria ya llegamos a 60 mil hectáreas”, precisó.
El morenista comentó que se adquirió maquinaria para barbecho, rastra y surcado, además de la semilla y abono. Agregó que también se cubre el pago de combustible.
Alejandro Armenta destacó que en este año se compraron 370 equipos que incluyen drones, tractores, sembradoras y cosechadoras de última generación. La meta es adquirir mil 500 equipos para 2026.
Actualmente, precisó que cuentan con 17 módulos y 26 micromódulos, mientras que para el próximo año se proyectan adquirir cuatro por microrregión.
El gobernador destacó la eficiencia de los nuevos equipos, ejemplificando con el uso de drones que pueden fumigar una hectárea en una hora, a diferencia de los métodos manuales que tomaban días.
Además, añadió que estos drones están equipados con videocámaras de tecnología avanzada para identificar enfermedades en la tierra y cultivos, permitiendo aplicar la fórmula necesaria de manera precisa.
Destacó que el objetivo final es que el campesino pueda asegurar su cosecha para el consumo familiar y que el excedente pueda venderlo en el tianguis para obtener ingresos que ayuden a salir de la pobreza alimentaria.
“El sueño de la Cuarta Transformación en el campo es que se siembren las 400 mil hectáreas, y que ese hermano campesino levante una cosecha, una media cosecha de trigo, haba, sorgo, maíz, que salga de la pobreza alimentaria y el excedente lo lleve al tianguis”, concluyó.


