Desde el 15 de septiembre, los asaltos a choferes de transporte de carga, pasaje y turismo en la autopista Cuacnopalan–Oaxaca se redujeron a cero casos reportados con la aplicación del operativo Escalón en un tramo de 84 kilómetros, donde antes se registraban hasta tres asaltos diarios, es decir cerca de 90 atracos al mes, que dejaron como saldo la muerte de dos operadores. El esquema de acompañamiento nocturno funciona sin que la Guardia Nacional haya aceptado sumarse, pese a tratarse de una carretera federal con antecedentes de violencia contra transportistas.
El operativo se desarrolla del kilómetro 0 al kilómetro 84 de la autopista, con salida a las 23 horas desde la caseta de Miahuatlán, en territorio poblano, donde se concentra un convoy de camiones y vehículos pesados. Los operadores se registran con las autoridades y esperan hasta la salida conjunta, con patrullas de corporaciones estatales y municipales que encabezan y cierran la marcha del contingente para reducir el riesgo de ataques en los tramos de mayor peligro.
Ángel Navarro Estrada, presidente de la Federación de Transportistas Mexicoamericana de Carga, Pasaje y Turismo (Fetramex), explicó que los convoyes cruzan el arco de seguridad de Palmar de Bravo alrededor de la 1 de la mañana y que los recorridos se repiten durante la madrugada, con salidas a las 3 horas y regreso a las 5 horas. Detalló que, en cada trayecto, las unidades circulan en grupo para evitar que algún vehículo quede aislado, lo que antes facilitaba los asaltos contra el transporte de carga y pasaje en la Cuacnopalan-Oaxaca.
El dirigente relató que la demanda de este acompañamiento surgió por la alta incidencia delictiva que padecía el tramo. Recalcó que el servicio de escolta no tiene ningún costo para los transportistas, ya que se sustenta en la colaboración de policías estatales y municipales.
Navarro subrayó que, desde el arranque del esquema de vigilancia el 15 de septiembre, no se ha reportado ningún robo al transporte en los horarios y trayectos cubiertos por el convoy.
Explicó que, en cada salida, las autoridades informan los nombres de los elementos participantes, los números de patrulla, el tipo de armamento y la ubicación de los puntos donde brindan acompañamiento. Esa trazabilidad permite dar seguimiento a los recorridos nocturnos y mantener comunicación directa con los operadores en caso de cualquier incidente en la autopista.
El presidente de Fetramex insistió en que una parte de quienes circulan de noche aún desconoce la existencia del operativo y por ello busca difundirlo entre más organizaciones y conductores.
El dirigente planteó que el objetivo de federación es que este modelo de convoy se mantenga de manera permanente y se extienda hasta territorio oaxaqueño mediante coordinación con las autoridades de ese estado.
El líder transportista lamentó que la Guardia Nacional haya rechazado incorporarse al operativo, pese a que su responsabilidad formal es la vigilancia de las carreteras federales.
“Se le indicó a Guardia Nacional que también se sumara y vimos una negación”, señaló, y agregó que la corporación suele mostrarse celosa cuando policías estatales y municipales participan en acciones de acompañamiento. Recalcó que, en este caso, la tarea de los uniformados es coadyuvar y salvaguardar la integridad de los operadores, no sancionarlos ni aplicar infracciones.
Criticó que la Guardia Nacional no “se ponga las pilas” para responder a las denuncias y peticiones de los transportistas, quienes siguen expuestos en carreteras con antecedentes de violencia.


