Con Guardia Nacional denuncian que la Sener busca validar consulta indígena en Atlixco sobre gasoducto Morelos

Pobladores de las comunidades de la región de Atlixco denunciaron que con la utilización de la Guardia Nacional, la Secretaría de Energía (Sener) generó tensión y división en el pueblo de San Isidro Huilotepec, al querer aprobar con vecinos de otros pueblos el Protocolo de consulta indígena para la imposición del Gasoducto Morelos.

Lo anterior en respuesta al amparo número 402/2015, ganado por las cuatro comunidades nahuas San José el Recreo, Santa Lucia Cosamaluapan, San Jerónimo Caleras y San Isidro Huilotepec, contra el Proyecto Integral Morelos (PIM).

En medio de discusiones y reclamos, este sábado la Sener dio por aprobado el Protocolo y se retiró del lugar, a cambio de la construcción de escuelas.


Durante la reunión llegó un convoy de la Guardia Nacional, fuertemente armado, que rodeó el auditorio de la comunidad, generando un clima de tensión y miedo entre la población. 

Los lugareños exigieron la anulación del proceso de consulta indígena, la cancelación del Gasoducto Morelos y  la salida de la Guardia Nacional de sus pueblos.

Previo a la consulta, informaron que la Sener comenzó a impulsar un proceso de consulta amañado entre las comunidades, arguyendo que solo es para dar el derecho de audiencia a las comunidades, como es consultar medidas de mitigación y un plan de gestión de obra social.

Argumentaron que el derecho a la consulta indígena sobre el Gasoducto Morelos que ganaron las comunidades, la Sener lo traduce y ejecuta a su conveniencia, solo para determinar que obras quiere la población y cómo podrían hacer el proyecto más seguro, violando el derecho de autodeterminación sobre su territorio.

Tal situación, dijeron, ha generado descontento principalmente en las comunidades de Santa Lucía Cosamaluapan y San Isidro Huilotepec, donde regresa la decisión colectiva de cinco años atrás, señalando las asambleas que no quieren el gasoducto.

Sin embargo, señalaron que ante la decisión negativa de las comunidades de aceptar el proyecto, la empresa Gasoducto Morelos S.A.P.I. de C.V. a principios de octubre envió a San Isidro Huilotepec, a una empresa internacional consultora denominada ISD (Initiatives for Sustainable Development).

Dicha compañía, informaron, se encargó de visitar las escuelas de la comunidad y la iglesia, a quienes más se oponen al proyecto y quienes más lo apoyan, para generar división en la comunidad y ofrecer obras a cambio del aval del proyecto.

En ese sentido, acusaron que se violaron los propios acuerdos que había establecido la Sener con la comunidad de Huilotepec, de realizar las asambleas los primeros domingos de cada mes y anunciarla con tres días de anticipación.

Con tan solo un día de aviso previo y sin informar que la reunión era para tratar el asunto del Gasoducto Morelos, señalaron que personal de la Secretaría de Energía convocó el sábado 30 de noviembre a una asamblea, cuando la mayoría de la gente del pueblo se va a vender  a Atlixco.

“Llegando a la asamblea, el pueblo de Huilotepec se percató que había muchas personas que no eran de la comunidad y que eran vecinos de otros pueblos; eran padres de familia que habían sido acarreados por maestras de las escuelas secundaria y bachiller de la comunidad para apoyar el paso del Gasoducto Morelos”, denunciaron. 

Los miembros de la comunidad señalaron que debían dar copias sobre la propuesta de Protocolo de Consulta, previo a su aprobación, y que la misma población tenía una solicitud escrita y firmada por más de 170 personas para modificar el proceso, señalando principalmente que el objeto de la consulta no fuera solo las medidas de mitigación y obras sociales, sino el destino del Gasoducto en su territorio.

Al respecto, informaron que la Sener, junto con el Comisariado Ejidal de la comunidad, decidió someter a votación la aprobación del protocolo, permitiendo votar a maestras y padres de familia de otras escuelas que no residen de la localidad.

Para los lugareños, la manera en cómo implementó la consulta la Sener en las comunidades ha sido ya denunciada e impugnada en el juicio de amparo 402/2015, no obstante, dijeron que el Juez Primero de Distrito en Materia Penal ha evitado pronunciarse sobre el caso.

Al final, acusaron que las obras ni siquiera se comprometen a realizar como ya ocurrió en las comunidades de San José El Recreo y San Jerónimo Caleras, donde, a pesar de señalar que el Gasoducto está muy cerca de las casas y es peligroso, la Secretaría de Energía aceptó que hacía falta proporcionar y analizar más información en materia de protección civil y seguridad.

Condenaron que el proceso de consulta indígena que después de cinco años fue reconocido por la justicia mexicana, ahora se convierta en un nuevo engaño, tensión, división, riesgo y amenaza para las comunidades y personas que acompañan la defensa de sus derechos.