La Cuenca Libres Oriental, vital para la producción agrícola poblana, enfrenta una severa crisis por el incumplimiento en el precio pactado de compra de cebada por parte de empresas agroindustriales como Granjas Carroll de México (GCM) y Heineken.
Los productores de la región reportaron que las ofertas de compra actuales los llevarán a la quiebra. La inversión por kilogramo de cebada rebasa los 9 pesos y el precio acordado fue de 7 pesos por kilogramo, en 2024. La oferta actual es de 4.40 pesos.
La oferta de 4.40 pesos es menos de la mitad del costo que el campesino invierte para cultivar. Esta diferencia entre lo invertido en insumos, mano de obra y recursos, y el retorno propuesto, hace la situación económica insostenible para las familias.
Agricultores denunciaron que el precio que pretende pagar Granjas Carroll y Heineken es “lesiva” y representan un abuso económico que pone en jaque la viabilidad del sector.
Expusieron que el acuerdo inicial con Granjas Carroll, cuando se instaló en Cuyoaco, era adquirir la cebada local para apoyar la economía municipal. Sin embargo, ese pacto se incumplió.
Por lo tanto, acusaron que la empresa ahora utiliza intermediarios para concentrar la compraventa y fijar el valor del grano de forma unilateral, que elimina las opciones de comercialización para los productores, dejándolos a merced de la especulación.
En años anteriores, Granjas Carroll ha enfrentado conflictos similares por incumplimiento en los precios de compra o por retrasos en el pago de cosechas.
Productores han denunciado que, al acercarse la cosecha, la empresa busca renegociar el precio a la baja o alega problemas de calidad para no pagar lo acordado, forzando al productor a vender a precios muy bajos o a recurrir a otros intermediarios.
Ante lo expuesto, los agricultores pidieron la intervención del gobierno del estado para que se establezcan precios equitativos y transparentes, así como la implementación de un sistema de compra directa que evite intermediarios.
La metodología para determinar el precio debe basarse en los costos de producción y equilibrio, rendimiento y una aritmética que considera un 20 por ciento de utilidad.
La cebada se siembra en 11 estados del país, y la mayor producción se concentra en la región del Altiplano, que integra Puebla, Hidalgo, Tlaxcala y el Estado de México, con la participación de unos 40 mil productores y sus familias.
Instala gobierno mesa de trabajo con cebaderos
La secretaria de Desarrollo Rural (SDR), Ana Laura Altamirano, se reunió con productores cebaderos de los municipios de Libres, Cuyoaco, Tepeyahualco, Ocotepec y Zautla, donde se acordó establecer una mesa de trabajo para garantizar un precio justo para la cebada forrajera.
En el encuentro, los productores destacaron la calidad técnica superior del grano poblano y la confiabilidad en sus volúmenes de entrega, factores que lo posicionan con ventaja competitiva en el mercado.
Expusieron que el valor diferencial de la cebada poblana, cultivada en el altiplano, radica en sus características técnicas de alta calidad, ampliamente demandadas por la industria.
Para fortalecer esta posición, se anunció la implementación de mesas de trabajo permanentes orientadas a mejorar las condiciones de los agricultores, asegurar precios vinculados a la calidad y brindar certidumbre total a la agricultura poblana.
A nombre del gobierno del estado, Altamirano hizo el compromiso de acercar programas y apoyos para garantizar que las y los productores de cebada se beneficien de las políticas públicas enfocadas en el desarrollo rural.


