Golpes secos a las mafias

Mientras en Jalisco, el feudo de Enrique Alfaro Ramírez, la violencia aumenta, no sólo por el asesinato del ex gobernador Aristóteles Sandoval y la matanza diaria de varias personas, en otros sitios del país se le han dado severos golpes a las mafias que nos asolan.

En la Ciudad de México en dos operativos, uno en Coapa, el 4 de febrero, decomisaron 800 kilogramos de cocaína con valor estimado en 11 millones de dólares. Después, el 9 de este mes, en la colonia Narvarte, descubrieron en una casa 60 kilogramos de la misma sustancia, en esta ocasión con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Antes, el 19 de enero, un camión que derrapó puso al descubierto 150 kilos de esa muy costosa y popular droga.


Lo que muestra, claramente, que Doña Blanca se consume en muchas esferas de la sociedad capitalina, la cual hace grandes exhortos para detener la violencia y la propicia con sus adquisiciones, algunas ocultas y otras muy abiertamente.

Pero el golpe más severo contra las pandillas que actúan en el mundo, ya que han podido no sólo tener organizaciones sólidas  y eficaces, sino además corromper a todos los cuerpos que  supuestamente deberían proteger a la sociedad y guardar el orden y la ley, se dio en Cancún, Quintana Roo, ya que se desmanteló una mafia rumana que actuaba en consuno con las autoridades de aquella localidad, desde la época del ex gobernador,  Félix González Canto (2005 a 2011),  y el que ahora está en prisión, Roberto Borge.

Lo más importante es que un partido de malísima fama, el de las cuatro mentiras como lo cataloga Julio Hernández López, el PVEM, está metido hasta el fondo con la mafia rumana.

Dichos pandilleros de una nación que se decía socialista, encabezados por Florian Tudor, se dedica a clonar tarjetas de crédito, lleva a cabo la trata de personas, realiza obras inmobiliarias para lavar dinero y distribuye enervantes como si fueran dulces.

Uno de los implicados fue el líder de la agrupación Verde, José de la Peña, quien además era jefe de esa fracción en el Congreso Estatal, el cual fue removido y desapareció del mapa.

Otro, es el propietario del mayor número de automóviles Ferraris, Ricardo de la Vega, quien tiene diversas concesiones de gasolina y era dueño de la Inmobiliaria Crisantemos, la cual vendió a Evodio Garibay, en el sexenio de González Canto. El mencionado Garibay, está asociado con Adrián Ninel Enaches, cuñado de Tudor.

El fundador del PVEM, Jorge González Torres, adquirió en la Torre Esmeralda, de esa población turística, dos departamentos valuados en 30 millones de pesos. Y recordemos que su hijo, Jorge Emilio González Martínez, el llamado Niño Verde, se vio involucrado en el asesinato de una modelo búlgara, la misma que cayó de esos edificios altos.

El citado, José de la Peña Ruiz, quien intentó por medio de algunas iniciativas que se exentara de impuestos a los casinos, es hijo de Benjamín de la Peña Mora, notario que escrituró las propiedades de los González Torres.

Otro implicado, Rememberto Estrada, fue alcalde de Cancún en el periodo 2016-2018.

Además, están asociados con Leticia Rodríguez Lara, Doña Lety, presa en la ciudad de Puebla, y quien es la líder del cártel de la zona cancunense.

Participan incluso miembros de la mafia colombiana, a los cuales se le van cercando en la Ciudad de México, ya que son expertos dichos sudamericanos en el atraco a residencias en esta capital.

El grupo es muy amplio, en el cual hay abogados, jueces, notarios y diputados, incluso un hacker muy famoso: Héctor Ortiz Solares del grupo denominado: Equipo de Bandidos Revolucionarios, que operan, también, en Guanajuato.

Estamos pues ante una operación muy bien armada entre el FBI estadounidense y la UIF de Santiago Nieto, en la cual se ha tratado de difamar a otras personas en estos tiempos electorales.

Bien por los golpes de precisión.

[email protected]

@jamelendez44