Funcionario municipal en el pasado ayudó a 20 empresas a no pagar sanciones por contaminar los ríos de Puebla

Sin duda lo más trascendente y loable que ha hecho el ayuntamiento de Puebla es haber iniciado –ayer– el proceso formal de reversión de la privatización del servicio de agua potable, pero al mismo tiempo es contradictorio, altamente cuestionable, que la edil de la capital, Claudia Rivera Vivanco, mantenga como funcionario municipal a Francisco Muñoz Pérez, quien es director de Gestión del Agua y Planeación. Resulta que han aparecido datos que apuntarían a que este personaje, en un pasado no remoto, habría sido el gestor para evitar que un conjunto de por lo menos 20 empresas no pagaran sanciones por contaminar los ríos que pasan por la capital.

Francisco Muñoz Pérez desde el año 2005 ingresó al circulo de funcionarios que han controlado el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (SOAPAP) y en particular, desde que Gustavo Gaytán llegó a dirigir dicho organismo, el primero de estos personajes habría empezado a gestar una red de tráfico de influencias para que empresas pudieran evadir o beneficiarse con fuertes rebajas en los montos de sanciones por contaminar los ríos de Puebla.

Los activistas que han estado luchando contra la privatización del agua en Puebla se han topado con la lista de algunos de los supuestos beneficiarios de esa red de tráfico de influencias, que les permitió pagar menos o de plano no sufragar las sanciones que les impusieron por hacer descargas de agua contaminada.


Esa lista es la siguiente:

Gastronómica la Silla de la Juárez

Todas las sucursales de Kentucky Fried Chicken

Mar del Pacifico de la Avenida Juárez

La Estancia de Angelópolis

La Estancia de La Paz

Zagomar, empresa que está ubicada en Cuautlancingo

Valle Dorado Alimentos y bebidas

Almuce

Marmaralm

Corporativo PH de Puebla

Inmobiliaria Theram

Así como la mayoría de restaurantes y agencias de autos de la Vía Atlixcáyotl, que principalmente contaminan el río Atoyac.

Se sabe que Francisco Muñoz estaría realizando esta labor de gestionar rebajas o perdón en las multas a través de la empresa Control de Procesos Hidráulicos, que controlarían familiares y personas de confianza del funcionario municipal.

Muñoz Pérez actualmente ocupa una dirección en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Sustentabilidad del ayuntamiento de Puebla, lo cual es algo no entendible, nada congruente, si se parte que el actual gobierno capitalino ha tenido la intención de combatir los vicios y actos de corrupción que se cometieron por anteriores administraciones municipales en el control del servicio de agua potable.

Este personaje incursionó en SOAPAP en 2005 a través de la empresa Ethios, que impartía cursos de capacitación.

Al principio, se dice, que tejió una red de influencias para ayudar a grandes deudores con las tarifas del agua potable para evitar cortes del suministro y cubrir los pasivos sin pagar intereses, junto con descuentos importantes al monto de los adeudos.

Pero cuando llegó Gustavo Gaytán a la conducción del SOAPAP se habrían sofisticado las labores de gestión de Muñoz Pérez para ahora supuestamente ayudar a grandes empresas que enfrentan pasivos millonarios por verter aguas contaminadas a los ríos de Puebla.

Sin duda que el mayor atropello, independientemente de los actos de corrupción, es que desde la instancia oficial que se debe velar por el saneamiento de los ríos, es donde se protege a las empresas contaminantes.

Y que el ayuntamiento que prometió un cambio profundo de la vida pública del municipio de Puebla, tenga en sus filas a un representante de las peores prácticas de gobierno.