Lunes, agosto 2, 2021

Funcionario federal que compró 12 aviones de manera anómala ahora es subsecretario en Puebla

Destacadas

Debe interpretar la CNDH si la vacunación es un derecho u obligación: LMBH

El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta anunció que solicitará a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) que haga...

Sin incidentes mayores, la consulta popular para juzgar a expresidentes

El Instituto Nacional Electoral (INE) logró la instalación en Puebla del 100 por ciento de las mesas receptoras para...

Luego de tres semanas de plantón, Encinas se reúne con familiares de desaparecidos en Puebla

Luego de tres semanas en plantón indefinido en uno de los accesos del Congreso local, el Colectivo Voz de...

Al actual subsecretario de Gobierno del estado de Puebla, Roberto Pedro Martínez Ortiz, se le conoce por ser un hombre conciliador, un buen abogado y una persona profundamente religiosa. Sin embargo no todo es limpio en su trayectoria, ya que hace 17 años de manera oficial se le involucró en ser corresponsable de un daño patrimonial millonario del gobierno federal y la compra irregular de 12 aeronaves –que costaron 32 millones de dólares– de la extinta Policía Federal Preventiva.

Ahí no termina todo, de la mano de Roberto Pedro Martínez Ortiz llegaron a Puebla un par de personajes que han ocupado importantes puestos en el área de Cultura del gobierno del estado, siendo uno de ellos César Figueroa Hernández, quien apenas hace unos años estuvo bajo investigación por malversación de unos 15 millones de pesos de fondos públicos.

Lo interesante en ambos casos es que pese a haber sido encontrados como responsables, siempre de manera oscura, inexplicable, no se concretó en su contra los procesos legales que los podían haber llevado a la cárcel o una fuerte sanción administrativa.

- Anuncio -

De acuerdo con el boletín de prensa 182/2002 de la extinta Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administración del gobierno federal, en el año 2000 un grupo de 19 servidores públicos se les responsabilizó de las adquisiciones irregulares de 12 aviones –que costaron 32 millones de dólares–, junto con la celebración anómala de una serie de contratos en torno a los servicios de estas aeronaves.

El problema de fondo es que en todo este asunto no hubo licitaciones y todo se hizo bajo un esquema de contrataciones directas, sin que se pudiera fundamentar el por qué se hizo de esa manera. Sobre todo porque los aviones se acabaron comprando a un precio mayor que al existía en el mercado aeronáutico.

Al final se determinó que se acabaron haciendo pagos indebidos que provocaron un daño económico al gobierno federal por 5 millones 758 mil 455 mil pesos de ese entonces, más 349 mil 100 dólares de esa época.

Lo relevante de este asunto es que unos de los principales actores de ese grupo de 19 servidores públicos era Roberto Pedro Martínez Ortiz, quien en el año 2000 ocupaba el cargo de director general de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Gobernación, que de acuerdo a la contraloría jugó el siguiente papel:

Roberto Pedro Martínez Ortiz es quien suscribió los contratos de compra por adjudicación directa de los 12 aviones en cuestión, y además omitió la entrega de garantías y penas convencionales por parte de los beneficiarios de esas transacciones comerciales. Por esa razón no se podía exigir a los proveedores de las aeronaves y los que prestaban servicios en torno a dichos aparatos, cumplir con varias de sus obligaciones.

Para nadie es un secreto es que cuando se hacen de esta manera las cosas –es decir que no se licita una compra– es que de manera secreta las empresas beneficiadas con las ventas de bienes o la prestación de servicios, acaban dando sobornos a los funcionarios que las escogen.

En este caso, a Roberto Pedro Martínez Ortiz se le impuso en un primer momento una sanción mínima –un par de años de inhabilitación del servicio público federal– y se supone que su asunto debía turnarse al ámbito penal, pero por una razón desconocida nunca se concretó el proceso.

Y al final, fuera de la exhibición pública, no se procedió penalmente contra los involucrados en esa compra anómala de aviones. Ahora uno de los protagonistas es funcionario de Poder Ejecutivo de Puebla.

Otra “mancha” del subsecretario Roberto Pedro Martínez Ortiz es que colocó en el área de Cultura del gobierno del estado a dos de sus “ahijados políticos” –así se les dice a los políticos con quienes se guarda complicidades–, ellos son César Figueroa Hernández y Carlos Tito Rangel Hernández, quienes fueron directivos del Instituto de Estudios de Bachillerato de Oaxaca y del área de Finanzas de los Servicios de Salud del mismo estado, respectivamente.

El caso que más llama la atención es el de César Figueroa Hernández, de quien alguna vez se sospechó que podía ser propietario de la comercializadora Globa de Barrio, ubicada en la calle Rayón de la ciudad de Oaxaca. A esta empresa se le acusó que lavaba 8 millones de pesos mensuales de los Servicios de Salud de Oaxaca, al ocultar anomalías en las nóminas.

Lo que si no fue una especulación, es que César Figueroa Hernández estuvo bajo una investigación de la Secretaría de la Contraloría y Transparencia Gubernamental por un supuesto desvío de 15 millones de pesos del Instituto de Estudios de Bachillerato de Oaxaca.

Se dice que la investigación si concluyó que se malversaron los 15 millones de pesos en cuestión.

No pasó nada luego de la investigación. Nadie sabe por qué, pese al resultado positivo de la auditoría.

Algunos creen que jugó a favor de César Figueroa Hernández que cuando era investigado, uno de sus principales amigos era el entonces procurador de Justicia de Oaxaca, Roberto Pedro Martínez, quien después fue presidente del Tribunal Superior de Justicia.

Luego de conocer estas historia es fácil saber porque a pesar de que los llamados Porkys de Veracruz confesaron en un video su abuso sexual de una menor de edad, al final sale un juez a decir que uno de ellos debe obtener su libertad porque seguramente no tenía la intención de hacerle daño a la joven agredida.

- Anuncio -

Ultimas

En Puebla, por cada 100 hombres trabajadores registrados en el IMSS, solo hay 59 empleadas aseguradas: México, ¿Cómo vamos?

En el estado de Puebla, por cada 100 hombres registrados en un puesto de trabajo en el Instituto Mexicano...
- Anuncio -
- Anuncio -
- Anuncio -