La FROC CROC asegura que 90 por ciento de sus unidades de transporte público cumple con equipamiento

Tehuacán. De las 700 unidades de transporte colectivo con las que cuenta la FROC CROC, en Tehuacán, 90 por ciento ya cumple con todos los requerimientos para circular establecidos por parte del gobierno del estado, así lo manifestó el secretario de esa organización, Rodolfo Montalvo.

Son 600 unidades que ya circulan con su correspondiente botón de pánico así como con cámaras de videovigilancia y GPS, expuso el representante de esos transportistas, quien destacó que el otro 10 por ciento del parque vehicular adherido a esa federación está en vías de equiparse tal como lo establece la norma.

A decir de Rodolfo Montalvo la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus también efecto a los transportistas y esa es una de las razones por las cuales todavía hay vehículos sin cumplir.


Es un porcentaje mínimo destacó el secretario de esa federación, al tiempo de señalar qué prácticamente todos los concesionarios ya cubrieron el enganche, ante la empresa proveedora, de modo que solo se está a la espera de retomar el trabajo de instalación.

Confío en que en breve la situación económica mejore en el municipio para que también los transportistas puedan tener mayores ingresos, ya que varios de ellos tienen unidades en reparación que no pueden sacar de los talleres por falta de recursos económicos.

Sin embargo, esa no es la única organización en el municipio que cuenta con afiliados del transporte público en su modalidad de rutas colectivas, por lo que son más de 100 los vehículos que circulan incumpliendo los requisitos para brindar ese servicio.

Otro aspecto es que en varias rutas se incumplen con las medidas preventivas contra el Covid–19. En su afán por obtener mayores ingresos varios conductores superan el número de pasajeros permitidos, con ello se pierde la sana distancia dentro de las unidades.

En todo el sector del transporte público son los choferes los más afectados, según revelaron algunos de esos trabajadores, los concesionarios les siguen exigiendo la misma cantidad económica qué pagaban antes de la pandemia, a pesar de que han sufrido una baja drástica en sus ingresos por la suspensión de clases, motivo por el cual algunos han modificado sus horarios para solo trabajar en las horas donde tienen más pasaje a fin de ahorrar el gasto de la gasolina.