Niñas, niños y adolescentes de distintas comunidades del país que formarán parte de la Fiesta de culturas comunitarias 2025 denominado Yoltlajtoli: voces vivas, que se realizará el sábado 22 de noviembre en el zócalo de la Ciudad de México, se reúnen en el Centro Vacacional IMSS Atlixco-Metepec para trabajar en conjunto en un ambiente de colaboración, aprendizaje y alegría.
Organizado por la Secretaría de Cultura federal, a través de la Dirección General de Vinculación Cultural (DGVC) y el Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM), el campamento artístico y formativo, en su primera etapa, convoca a noveles artistas de la disciplina en Literatura creativa, Teatro, Lenguas Indígenas, Textiles, Danza y Laudería para convivir, ensayar y compartir experiencias.
El encuentro, que se realiza en colaboración con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el IMSS-Bienestar, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, así como el Gobierno de la Ciudad de México, tendrá una segunda etapa en el Centro Vacacional IMSS Oaxtepec, en Morelos.
Será a partir del 15 de noviembre cuando el campamento inicie su segunda etapa. Ahí, el primer contingente se unirá a las agrupaciones comunitarias del SNFM, coros y orquestas comunitarias de Faros, Utopías y Puntos de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes, mejor conocido como PILARES, y los Cuicallis: casas de canto de la niñez indígena, para conformar un contingente de más de mil quinientas personas, infancias y juventudes, provenientes de 26 estados del país.
“Estamos muy contentos de hacer sinergia entre todas y todos. Tenemos mucha esperanza y una gran energía puesta en este proyecto, en el que ustedes podrán decirle al mundo, a través de sus lenguas, cómo se sienten”, dijo el director general de Vinculación Cultural de la Secretaría de Cultura federal, Diego Raúl Martínez García, al dar la bienvenida a los menores.

En su oportunidad, Abigail, de la disciplina de Textiles y hablante de náhuatl, destacó que, junto a su grupo, confeccionó de manera artesanal los trajes con los que se presentarán: “Son elaborados con lana de borrego y tintes naturales recolectados en la comunidad”.
Para ella, cada prenda refleja la historia y la identidad de su pueblo, así como la importancia de preservar la lengua y las tradiciones que fortalecen sus raíces: “Invito al público a que nos acompañe en el zócalo, para que vean nuestras culturas y cómo las nuevas generaciones mantenemos vivas nuestras raíces”.
A su vez, la promotora de Lengua y Cultura, Beatriz Santiago Ortiz, quien acompaña a infancias hablantes de mixteco del comedor Juan Escutia, de Tlaxiaco, Oaxaca, destacó que la importancia del evento radica “en el rescate de la lengua en las niñas y los niños. Va a ser un aprendizaje muy bonito e inolvidable; para varios es la primera vez que salen de su tierra, y espero que se lleven una buena experiencia”.
En el acto también estuvieron presentes, por parte de la DGVC, la directora de Promoción, Formación y Desarrollo, Yesenia Ramírez Rafael y la directora de Vinculación con Estados y Municipios, Ximena Monterde Corona. También, el investigador especializado de Culturas Populares, Rolando López Morales, y por parte de la Dirección de operaciones de las casas y comedores del Programa de Apoyo a la Educación Indígena, Leonora Xanath Gómez Aceves.
Durante éstos días, los centros vacacionales Atlixco-Metepec y Oaxtepec se convierten en escenarios de encuentro y trabajo colectivo, en los que las infancias y juventudes participantes desarrollan dinámicas de integración, expresión escénica y preparación artística.
Para el 22 de noviembre en el zócalo de la Ciudad de México, la Fiesta de culturas comunitarias 2025 Yoltlajtoli – voces vivas, celebrará la diversidad lingüística y cultural de México a través de la voz y creatividad de sus participantes.
En la plancha capitalina se reunirán hablantes de lenguas indígenas pertenecientes a pueblos como el amuzgo (Nn’anncue), chichimeco jonaz (Uzá), mazahua (Jñatrjo), mixteco (Na Savi/Ñuu Saavi), nahua, otomí, popoluca de la Sierra, tarahumara (Rarámuri/Ralamuli), tepehuano del norte (O’dame), tepehuano del sur (O’dam) y tlapaneco (Me’phaa).
Para el encuentro, los integrantes de Cultura Comunitaria trabajarán de manera colectiva con equipos de las diversas instancias convocantes para generar los textos, composiciones, escenas y selección musical de la puesta en escena. Cada participante portará su indumentaria tradicional, símbolo de identidad y pertenencia. Los colores, bordados y tejidos darán vida a un tapiz humano, reflejo de la pluralidad cultural del país.
El montaje escénico se inspira en el árbol de la Ceiba, que, en distintas culturas mesoamericanas –como la maya y la nahua– se considera enlaza los tres planos del universo en su raíz, tronco y fronda. Durante el montaje ocurrirán tres momentos escénicos: la raíz será un vínculo con los ancestros y las lenguas indígenas; el tronco, reflejo del mundo terrenal y los retos de la convivencia, y la fronda, la voz viva de quienes resguardan la naturaleza.


