La Unidad de Oncología del Complejo Médico del Sur enfrenta un grave desabasto: aproximadamente 30 de las 55 claves de medicamentos oncológicos no están en existencia, lo que representa un 54 por ciento de ausencia en insumos esenciales para el tratamiento de cáncer. Esta situación afecta de manera directa la atención de al menos 200 pacientes diarios, quienes dependen de estos fármacos para continuar sus terapias.
Guadalupe Reyes, delegada de la sección 25 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa), confirmó que la escasez de medicamentos oncológicos ha obligado a suspender o posponer tratamientos, ya que muchos pacientes no pueden costear estos productos en el sector privado, donde los precios pueden oscilar entre 2 mil y 40 mil pesos por dosis, según el tipo y la frecuencia del tratamiento.
Entre los fármacos faltantes se encuentran doxorrubicina, etopósido, oxaliplatino, capecitabina, pazopanib, palbociclib, aprepitant, ácido folínico, paclitaxel, ifosfamida, mesna, bleomicina, metotrexato, bevacizumab, asparaginasa, daunorubicina, mercaptopurina y citarabina, todos fundamentales para la quimioterapia y el manejo del cáncer.
La problemática se agrava porque algunos medicamentos están etiquetados para pacientes específicos y no pueden ser administrados a cualquier usuario. En otros casos, para acceder a estos fármacos se requiere un trámite administrativo que puede demorar hasta un mes, lo que retrasa el inicio o la continuidad de los tratamientos y pone en riesgo la salud de los pacientes.
El personal enfrenta, además, carencias administrativas severas: solo cuentan con una impresora para toda la unidad, no hay suficiente equipo de cómputo ni material de oficina básico como hojas o tóners. La falta de agujas especializadas para quimioterapia obliga a improvisar, lo que afecta la calidad de la atención y genera molestias entre los usuarios.
El espacio físico de la unidad es limitado y depende de la disponibilidad de quirófanos, camas y materiales de los hospitales del Sur y de la Mujer. Cuando estos servicios no están disponibles, se posponen cirugías y tratamientos, agravando la situación de los pacientes.
El mantenimiento de los equipos médicos, como el acelerador lineal y el tomógrafo, está en riesgo por la falta de pago de pólizas preventivas y correctivas. Aunque los aparatos siguen operando, cualquier falla podría dejar a la unidad sin capacidad para brindar tratamientos vitales. Además, la infraestructura requiere adecuaciones mayores, como el cambio de tuberías y compresores, que están fuera del alcance del personal.
Desde el año pasado, la unidad dejó de contar con presupuesto para gastos de operación y ahora todo depende de licitaciones, un sistema que no ha sido funcional. Ante la falta de insumos, los trabajadores han tenido que llevar su propio material de oficina, lo que repercute en sus ingresos y en la eficiencia del servicio.
A pesar de las adversidades, el personal mantiene la atención a los pacientes. Reyes subraya que el compromiso de los trabajadores ha permitido continuar con los servicios, aunque las condiciones son precarias. La incertidumbre y el malestar crecen entre los usuarios, quienes se ven obligados a posponer o suspender sus citas ante la falta de medicamentos esenciales.
La situación en la Unidad de Oncología del Complejo Médico del Sur demuestra las graves consecuencias del desabasto de medicamentos oncológicos y la falta de recursos en el sector salud, una problemática que exige atención inmediata de las autoridades para garantizar el derecho a la salud.
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