Exigirán hoy al gobierno de AMLO que eche abajo el Gasoducto Tuxpan–Tula

Este día, desde el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos), el Consejo Regional de Pueblos Originarios en Defensa del Territorio de Puebla e Hidalgo, exigirá al gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador cancelar el proyecto del Gasoducto Tuxpan–Tula.

En la conferencia de medios que se verificará este mediodía en esa instancia ubicada en la capital del país, también participará Andrés Barreda, presidente de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) y miembro de la Asociación Nacional de Amigos de los Animales (ANAA).

También estará presente el antropólogo Itzam Pineda, Raymundo Espinoza, asesor legal del  Consejo e integrante de la ANAA y la bióloga Irina Cruz.


Los investigadores explicarán las razones científicas que avalan la cancelación del proyecto mencionado.

El pasado 15 de septiembre, Gloria Muñoz Ramírez publicó en La Jornada un texto en el cual informó: “Odilón Castillo Galindo, otomí de 90 años, es de la comunidad de Montellano, municipio de Pahuatlán, Puebla. Hace dos años llegaron un ingeniero y su comitiva a medir su casa. Entraron con engaños, pues no dijeron mero a qué venían, y ya después supieron que en medio de la casa que habitan pasarían tubos de 36 pulgadas del gasoducto Tuxpan–Tula, que contempla una extensión de 263 kilómetros.

“Montellano es una de las 459 comunidades de Veracruz, Puebla, Hidalgo y estado de México bajo las que la empresa TransCanadá pretende introducir la tubería para transportar gas natural y gas LP. Llevan ya más de 70 por ciento de la obra, pero se toparon con siete municipios de Puebla e Hidalgo que nomás no se dejan y han organizado la resistencia.

“Cuenta Odilón que cuando ellos (los trabajadores de la empresa) anduvieron por acá, primero no decían nada, nada más estaban echando ojo, se paraban en una lomita y empezaban a ver, pero ya luego regresaron y empezaron a tocar en las casas. Vinieron una porción de veces. También venían en avionetas. Ya después vino el ingeniero y una señora y nos dijeron que se trataba de meter aquí una tubería chiquita, que ya tenían el trazo y que pasaba por adentro de la casa.

“¿Pero cómo va a pasar aquí, y yo a dónde me voy a ir?, les dijo el anciano padre de 18 hijos”. Y respondió que no. De los manantiales de Montellano se surte de agua a Zoyatla, Xochimilco y Tlalcruz, entre otras comunidades vecinas organizadas también contra el gasoducto que contaminará sus aguas.

“A Montellano, como al resto de las comunidades, llegaron los enviados de la empresa a ofrecer obras y prevendas, pero no pasaron. Nuestra comunidad es pequeña y van a abrir por muchos lados, la van a destruir si nos dejamos, advierte Odilón, mientras su esposa Felipa dice que la comunidad está unida, porque entre varios no pesa el muerto. Y si quieren guerra, pues guerra tendrán.

“A finales de agosto, la comunidad forzó a los trabajadores de Bonatti, contratista de TransCanada, a desarmar una antena que colocaron sin permiso sobre su territorio, pues mientras siguen la lucha jurídica, es diaria la resistencia”.