Ajalpan. Estudiantes del Instituto Tecnológico Superior de la Sierra Negra de Ajalpan bloquearon desde la mañana de ayer, lunes, los accesos principales del plantel para exigir la destitución de la directora Valeria Pineda, a quien acusan de represión, manipulación política y malas prácticas administrativas dentro de la institución.
De acuerdo con los manifestantes, la inconformidad surgió por presuntas irregularidades en el manejo interno, entre ellas la obligación de asistir a giras de autoridades gubernamentales del estado, lo cual está prohibido dado que las instituciones educativas deben estar al margen de asuntos de carácter político, pero al parecer la intención de la directora es hacerse visible en esos eventos por sus aspiraciones políticas, toda vez que actualmente es la suplente del diputado Adolfo Alatriste.
En un comunicado, los alumnos precisaron que su movilización “no es un acto de rebeldía, sino de justicia y respeto” hacia la institución, poniendo en primer lugar su interés de defender la transparencia, la ética y la independencia política del Tecnológico, lo cual consideran que se está perdiendo con la actual directora.
Destacaron que su protesta es pacífica y organizada, basada en la convicción de que la unión y el diálogo son la vía para recuperar la confianza en la dirección del plantel que pertenece a toda la comunidad y no a una persona.
Asimismo, explicaron que su objetivo no es la confrontación, pero la falta de disponibilidad al diálogo desde la dirección los llevó a esa medida, con la que solo buscan que el gobierno del estado escuche sus peticiones.
A decir de los alumnos en protesta, en los últimos meses se ha generado un ambiente de represión y hostigamiento, lo que ha incrementado la inconformidad tanto de estudiantes como de algunos docentes que han sido incómodos a los intereses no académicos de la dirección.
Finalmente, los estudiantes reiteraron su llamado a las autoridades educativas del estado a escuchar sus demandas y garantizar el respeto a la autonomía institucional y expusieron que luchan por contar con “un instituto limpio, justo y libre de intereses políticos; la educación merece respeto y nuestra voz debe ser escuchada”. Al cierre de esta edición la protesta se mantenía.


