¿Estancamiento con Distribución del Ingreso y Desarrollo Económico?

El viernes 23 de agosto, ante los datos reportados del Inegi de  que la economía mexicana no creció en el segundo trimestre del año en relación al primer trimestre, que evidencia que la economía está estancada, el presidente de la República dijo que “a nosotros si nos importa el crecimiento, pero nos importa más el desarrollo; el crecimiento es crecer y crear riqueza, y el desarrollo es crear riqueza y distribuirla”. Y añadió que “hay una mejor distribución del ingreso, lo cual impulsa el desarrollo”.

Al respecto hay que decir que si en realidad hay creación de riqueza y distribución del ingreso, habría crecimiento económico, debido a que al ver mejorado su poder de compra los sectores de menores ingresos, se incrementaría la demanda, debido a que tal sector consume todo su ingreso, y ello estaría impulsando el crecimiento económico, y tal situación no está aconteciendo. Ello evidencia que la política social instrumentada por el gobierno, de Jóvenes Construyendo el Futuro, como el programa Sembrando Vida y el de pensiones a los adultos mayores, que mejora su capacidad de compra, no contrarresta la pérdida de poder de compra de los que quedan desempleados por los recortes de personal que ha venido realizando el gobierno y los que se derivan de los recortes prespuestales que la SHCP ha venido realizando en el transcurso del año. A ello se suma la alta tasa de interés con la cual trabaja el Banco de México la cual restringe la inversión y aprecia la moneda nacional, dada la entrada de capitales que propicia dicha política. Tal situación reduce la competitividad de la producción nacional, lo que lleva a que las importaciones desplacen a la producción nacional y se incremente el desempleo, lo que no mejora la distribución del ingreso y contrae demanda y la actividad económica.

El gobierno al estár gastando menos que el año pasado para alcanzar el superávit primario (gasto público que excluye el pago de la deuda, menor que la recaudación tributaria), disminuye demanda y con ello las ventas e ingresos de las empresas, por lo que no invierten ni contratan trabajadores. Ello lleva a la economía al estancamiento y a aumentar el desempleo y a mantener bajos salarios, por lo que no se mejora la distribución del ingreso, a pesar de las políticas sociales.


Hay que tener presente que las políticas sociales siempre han estado presente en el país. Cada presidente gasta más en políticas sociales que su antesesor y a pesar de ello continúa creciendo la pobreza y la desigualdad del ingreso, como consecuencia de la política neoliberal predominante, de alta tasa de interés, austeridad fiscal, libre comercio y libre movilidad de capitales. Tal política económica contrae demanda, la inversión, la generación de empleo que actúan en detrimento del crecimiento económico y la desigualdad del ingreso, y de ahí el porque del estancamiento económico.

El presidente no puede seguir insistiendo como los presidentes que le antecedieron, en que la economía del País va muy bien, lo cual hacían ellos para defender la política neoliberal que impulsaban. Al decir el presidente actual eso, es seguir avalando las políticas neoliberales que siempre acusó como culpables de los problemas que enfrentamos y que su gobierno sigue instrumentando. Seguimos con los tratados de libre comercio que nos han llevado a tener menos industria y a perder la autosuficiencia alimentaria en granos básicos y tener menos empleo formal. Prosigue la política de austeridad fiscal que nos impide tener política fiscal contracíclica a favor del crecimiento y del empleo formal, y además reduce el tamaño y participación del gobierno en la economía. A ello se suma la alta tasa de interés encaminada a atraer capitales para apreciar la moneda nacional, abaratar el dólar y las importaciones y bajar la inflación, a costa del menor crecimiento económico y de incrementar el déficit de comercio exterior que aumenta nuestra dependencia de la entrada de capitales. Tales políticas han sido las cuplables del bajo crecimiento crecimiento de la economía desde 1982 a la fecha, y que ahora nos están llevando al estancamiento, es decir, al crecimiento cero. Mientras continúe dicha política neoliberal, no hay perspectiva alguna de crecimiento, ni de distribución del ingreso, ni de desarrollo económico, ni de bienestar para la población. La cuarta transformación quedará trunca en lo económico y ello le ocasionará costos económicos, políticos y sociales al actual gobierno.