Tala y extracción de tierra ya erosionaron entre 4 y 5 mil hectáreas de la región Popo–Izta, revela director del Cupreder

Bajada de tierra, arena y piedras para construcción, así como la tala inmoderada ha provocado la erosión de entre 4 y 5 mil hectáreas en los 37 municipios que rodean el Popo–Izta, denunció Aurelio Fernández Fuentes, director del Cupreder, uno de los organizadores del IX Simposio de Investigación del Parque Nacional.

Fernández Fuentes denunció el “gravísimo saqueo” del suelo que se expresa en la bajada de 5 mil metros cúbicos diarios de piedra.

“Se trata del punto de acopio de agua que abastece de agua a la zona de Atlixco, Xoxtla y Cuexcomac”, destacó.


“Hay una bajada de tierra de arena para la construcción. Esta cuestión es gravísima. Hay un desplazamiento 5 mil metros cúbicos diarios de piedra en una zona que es punto de acopio de agua que abastece a Atlixco, Xoxtla, Cuexcomac”.

Manifestó que lo anterior en conjunto con la tala en la zona ha provocado una erosión grave o de segundo nivel en los 37 municipios que rodean al Popo–Izta.

Sin embargo, destacó que se trata de un problema económico–cultural que se debe revertir, ya que hay campesinos que recibe hasta mil pesos al mes por permitir bajar madera, piedra o tala de árboles.

“Bajan camiones todos los días en la zona de encinos con tierra de hoja para abastecer los viveros de Atlixco y llevan más de 15 años haciéndolo”, sostuvo.

Indicó que existe una idea en coordinación con Sembrando Vida del gobierno federal para que le den 5 mil pesos mensuales a un propietario de 2 mil 500 hectáreas para sembrar árboles y de esta manera sustituir el saqueo.

Especies endémicas se utilizan como ornato

Por separado, Amado Fernández Islas, director del Parque Nacional Iztaccíhuatl–Popocatétpetl, denunció que hay especies endémicas de plantas que son utilizadas para arreglos florares.

Manifestó que entre las problemáticas más importantes del área natural protegida son el pastoreo desordenado, la tala clandestina, las plagas y los incendios forestales y el turismo desordenado.

“Hay problemas que no vemos. Tenemos un problema de saqueo de cuníferos en la parte norte del parque que se utiliza para los arreglos florares. Se necesita hacer difusión de por qué no saquear esa especie porque es una especie más endémicas”.

Otra problemática que afecta a la zona es el turismo de montaña en Paso de Cortés que proviene principalmente de la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

“Nos cuesta más trabajo hacer estas interacciones con gente que no es de la región. También hay cacería furtiva”, expuso.

Aclaró que el área natural protegida del Popo–Izta representa apenas 10 por ciento de la Sierra Nevada que en el caso de Puebla incluye el municipio de Tochimilco.