Viernes, marzo 1, 2024

En semáforo rojo, 80% de ríos, cuencas y presas de Puebla por “fuerte contaminación”: Conagua

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Más de 80 por ciento de 95 sitios de monitoreo de la calidad superficial del agua en el estado de Puebla, que incluye ríos, cuencas y presas, se encuentran en semáforo rojo por “fuerte contaminación” y “contaminación” provocada por la presencia de altas concentraciones de metales pesados, químicos tóxicos y materia fecal.


Así lo reportó el estudio “Calidad del Agua Superficial” en México, elaborado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en 2019,  donde se precisa que entre los metales de gran toxicidad se encuentra metanol, benceno, tolueno, etilbenceno y xileno, entre otros.

A propósito del Día Mundial del Agua, La Jornada de Oriente hizo una revisión a las estadísticas más recientes sobre la calidad del agua que se consume en Puebla y el acceso a este servicio desde los hogares.

Datos de la Conagua arrojaron qué en el corredor biológico conformado por las presas de Tenango, Manuel Ávila Camacho I, Necaxa I y Necaxa II –ubicados en la Sierra Norte- se encuentra el agua de mejor calidad en el estado.

Sin embargo, el organismo advirtió que la “fuerte contaminación” ha acelerado el estrés hídrico en la zona metropolitana de la entidad, que ya comienza a causar serios problemas de escasez en el millón 713 mil hogares poblanos que cuentan con una toma de agua.

Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) confirmaron que sólo la tercera parte de las viviendas (471 mil 226) reciben agua a diario; 302 mil 709, cada tercer día; 259 mil 200, dos veces por semana; 222 mil 851, una vez por semana; 92 mil 005, de vez en cuando, y más de 170 mil 352 hogares no reciben agua.

Actualmente, la red de agua superficial en el país está constituida por 2 mil 764 sitios de monitoreo, de los cuales 95 se encuentra en Puebla. Para el análisis de su calidad se consideran ocho indicadores: Demanda Bioquímica de Oxígeno a cinco días (DBO5), Demanda Química de Oxígeno (DQO), Sólidos Suspendidos Totales (SST), Coliformes Fecales (CF), Escherichia coli, (E-COLI), Enterococos (ENTEROC), Porcentaje de Saturación de Oxigeno (OD%) y Toxicidad (TOX).

Mientras la calidad del agua en sitios superficiales también se determina a través de un semáforo el cual considera tres colores: verde (límites aceptables), amarillo (incumplimiento a los parámetros) y rojo (fuerte contaminación), los cuales se obtienen integrando los resultados de los ocho indicadores antes mencionados.

El resultado para Puebla fue que al menos 85 de los 95 sitios monitoreados en el estado reportaron presencia de E-Coli, Coliformes Fecales y la suspensión de metales pesados en el agua, con “contaminación” y “fuerte contaminación”.

Del monitoreo, la ciudad de Puebla, San Martín Texmelucan, Cholula, Tecamachalco e Izúcar de Matamoros son los municipios con mayor población que presentaron contaminación e inconvenientes en el abastecimiento de agua, debido al incremento de su población, a la veda de los mantos acuíferos y el recurso hídrico que se destina para el riego agrícola.


Se trata de los ríos Atoyac, Alseseca, Nexapa y Rabanillo, así como el distrito de riego de Esperanza, Palmar de Bravo y San Andrés Chalchicomula.

Expertos como el investigador Raciel Flores Quijano, de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), calculó que en el río Atoyac se vierten 80 toneladas diarias de contaminantes, desde la ciudad de Puebla hasta Valsequillo, debido a que más de 300 empresas operan en la clandestinidad y tiran desechos, entre ellos aceite y jabón.

Para 2024, en Puebla habrá crisis por desabasto de agua

Por su parte, el investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), Ernesto Mangas Ramírez, advirtió que para el año 2024 habría varios municipios con escasez de agua en el estado, entre ellos la capital poblana, que ya registra esta problemática.


Este planteamiento –que no contaba con los efectos de la emergencia sanitaria por Covid-19- es resultado de un simulador de proyecciones basadas en el crecimiento demográfico, cambio climático y demanda de agua, para conocer los posibles efectos en cinco y 10 años, en diferentes regiones de la entidad.

Para amortiguar las problemáticas de estrés hídrico, el académico propuso el rescate de las presas para garantizar una mayor vida útil y generar un sistema de georreferencia de las plantas de tratamiento y conocer su estado físico.

Además, agregó, realizar censos de los acuíferos para conocer la disponibilidad de agua en el subsuelo, tener conocimiento sobre los volúmenes de extracción y profundidad de los pozos, así como trabajar un marco legal para sancionar a las empresas contaminantes.

En un cruce de datos, el Programa de Apoyo al Desarrollo Hidráulico de Puebla, Oaxaca y Tlaxcala, que dirige de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), reporta un total de 19 acuíferos en la entidad poblana, dos se encuentran sobreexplotados: el del Valle de Tecamachalco, de la cuenca río Atoyac, y el de Tepalcingo-Axochiapan, de la cuenca río Amacuzac.

Además de la sobreexplotación, la máxima casa de estudios informó que Puebla presenta casos graves de contaminación en los ríos Atoyac y Alseseca, que resultan de las descargas de aguas residuales provenientes de las principales actividades económicas como los servicios y, fundamentalmente, la industria en sus diferentes ramos.

Una taza de agua del Atoyac contiene 50 contaminantes cancerígenos

Los ríos Atoyac y Alseseca fueron catalogados como “afluentes muertos” porque reportan hasta 50 tipos de contaminantes cancerígenos, durante el seminario virtual de Investigación Interdisciplinar Aplicada a Gobierno Local, que convocó el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

En la ponencia “La problemática hídrica en la cuenca del Alto Atoyac y sus efectos potenciales del cambio climático”, a cargo de la académica de la Universidad Iberoamericana de Puebla, Gabriela Pérez-Castresano, informó que desde hace décadas se registra la concentración de mercurio, níquel, plomo, cianuro, arsénico, cobre, fenoles, compuestos de benceno y sólidos suspendidos en aguas del afluente

Incluso, hizo referencia que el ex secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Toledo, consideró a estos ríos dentro de los “infiernos ambientales”, porque “los problemas de salud que se desencadenan aquí son terribles, niños con plomo, problemas de cáncer renales”.

Pérez-Castresano explicó que tomó un recipiente del tamaño de una taza de café con agua del río Atoyac, del que detectaron más de 200 mil bacterias.

La académica dijo que se han identificado más de 50 contaminantes, entre los que figuran compuestos carcinogénicos para el ser humano, metales pesados, compuestos orgánicos tóxicos y enormes cantidades de bacterias.

Para concluir resaltó que existe un déficit de plantas de tratamiento en todo el territorio poblano, y más de 80 municipios carecen de sistemas industriales y municipales para limpiar el agua contaminada.

En los últimos años, esta casa editorial hizo público que siete de las plantas tratadoras de aguas residuales que opera la empresa Concesiones Integrales SA de CV en la ciudad de Puebla se encuentran sin funcionar, a pesar que estas fueron privatizadas desde el 2013.

Desde entonces, el biodigestor de la planta de Alseseca que tuvo un costo de 100 millones de pesos no se encuentra habilitado, lo cual ha causado serios problemas de contaminación a lo largo del Atoyac y la presa Valsequillo.

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