En el estado de Puebla suman 49 intentos de linchamientos, un promedio de un caso por semana, en comparación con 2024, informó este lunes el titular la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Francisco Sánchez González.
Durante la conferencia de prensa que encabezó el gobernador Alejandro Armenta Mier, destacó que hubo una reducción del 71 por ciento en el número de linchamientos, en lo que va del año.
Además, el funcionario agregó que se han reportado 26 retenciones y tres hechos consumados.
El alto mando marino, ahora a cargo de la seguridad en Puebla, detalló las cifras que comparan dos periodos: el 1 de enero al 13 de diciembre de 2024, con 116 personas retenidas, 169 intentos de linchamiento y nueve linchamientos consumados.
Mientras del 14 de diciembre de 2024 al 24 de agosto de 2025, que corresponde a la actual administración, reportó 26 personas retenidas, 49 intentos de linchamiento y tres linchamientos perpetrados.
Sánchez González destacó que esta reducción se debe a la coordinación entre los tres niveles de gobierno y a la capacitación de los agentes para actuar de manera inmediata ante un reporte.
“La actuación de las autoridades ha sido eficiente, quisiéramos que no tuviéramos ningún homicidio que lamentar, pero desafortunadamente es muy complicado controlar a una multitud agresiva”, aseveró.
Para el mejor entendimiento de la ciudadanía, el funcionario aclaró la diferencia entre los términos.
Expuso que retención significa la detención de una persona por la población sin violencia física; en tanto, el intento de linchamiento es la agresión hacia un individuo por parte de una multitud, pero es rescatado por las autoridades.
Y el linchamiento consumado, explicó, es la agresión física de la multitud que causa la muerte de la persona, por la presunta comisión de una conducta delictiva o un agravio a la comunidad.
A pesar de los esfuerzos, admitió que se ha complicado controlar a una multitud enardecida; sin embargo, enfatizó que aunque la indignación de la población por la reincidencia delictiva es comprensible, no justifica asesinar a una persona.
“Desafortunadamente, quienes llevan a cabo estas conductas delictivas son personas que reinciden. En muchas de las ocasiones, el hecho de que la vía judicial no sea la adecuada, hace que esta gente obtenga su libertad rápido y vuelva a reincidir, lo que provoca en muchos de los casos la indignación de la población, pero esto no es una justificante para tomar la justicia por nuestra propia mano”, afirmó.
En el caso reciente ocurrido el pasado 22 de agosto, en el municipio de Cuautlancingo, mencionó que se activó el protocolo de alertamiento; no obstante, reveló que la acción fue tardía y provocó que la agresión por parte de la población causara la muerte de la persona.
“Nos activamos, pero ya tenía tiempo, esta persona que había sido agredida por un grupo de personas de la misma población y obviamente esto provoca su deceso”, condenó.


