Atlixco. Sin prácticamente problemas comenzó este martes una nueva jornada de vacunación antiCovid-19 en esta ciudad. El turno durante 72 horas será para los chicos atliscenses de 12 a 14 años de edad quienes accedieron a la segunda dosis de Pfizer. En cuestión de tres horas y media la sede quedó prácticamente vacía. Eran más los ambulantes.
La única complicación, y motivo de enojo entre algunos padres de familia, resultó la imposibilidad de inocular a los de 17 años de edad, tal y como estaba previsto en la respectiva convocatoria. “Sólo es para los de 12 y 14 años. No vinieron más dosis y están contadas. Quizá para el resto de los jóvenes habrá jueves o viernes”, soltó apenas una integrante de la jornada Correcaminos.
La sede volvió a ser el inmueble de la secundaria federal Gabino Barreda, al norte de la mancha urbana y el corazón de la unidad habitacional Infonavit. Y el proceso arrancó ayer martes a las ocho de la mañana con 43 minutos. Pero no hubo desesperación de los asistentes, la mayoría ocupados en desayunar o con el móvil.
El instante de más movimiento sucedió entre la hora referida y las 12 del día. No más. Y la fila más larga apareció a las 9:25 de la mañana con más de 150 personas listas para ingresar. Y sin aglomeraciones porque las viviendas del Infonavit servían de escondite.
De hecho a las 13 horas, y con las vacunas suficientes, un padre y su hijo únicamente tardaban 20 minutos en todo el procedimiento. Mucha diferencia comparado con las casi cuatro horas de la semana pasada en el turno de los pequeños de cinco a 12 años de edad.
Así transcurrió el primero de tres días para los refuerzos. Entre la competencia de música cortesía de los vendedores de nieve, aguas y chicharrines. Y la oportunidad de varios vecinos de ganar algo de dinero ofreciendo copias fotostáticas, comida y hasta masajes para quienes salían con el brazo adolorido.
