Elizondo denuncia que desmonte de Desplazamientos desobedece decreto por Covid-19

El artista visual Arturo Elizondo (Ciudad de México, 1956) acusa que, pese al decreto gubernamental emitido por el gobierno de Puebla para cancelar actividades que no sean esenciales y con ello disminuir el ritmo de contagios por el Covid-19, está siendo desmontada la exposición Desplazamientos Techcahuaca poniendo en riesgo su propia salud y la de otros trabajadores del ayuntamiento de Puebla. 

Lo anterior, denunció, pese a la petición por escrito que envió -y obtuvo sello de recibido- el pasado 15 de diciembre de 2020 a la presidente municipal Claudia Rivera Vivanco, de la cual no obtuvo alguna resolución o respuesta.  

En dicha misiva, expone, su principal propuesta era una: “que la exposición permanezca abierta hasta el 19 de febrero de 2021, fecha en que se cumpliría con el compromiso original acordado con el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP)”. 


De paso, refiere que fue el propio titular del IMACP, el escritor Gerardo Oviedo, quien afirmó que sería “irresponsable” desmontar la exposición del artista miembro del Sistema Nacional de Creadores. 

“La muestra permaneció cerrada por ocho meses debido al Covid-19 y sin notificación previa a mi persona se reabrió el 19 de noviembre y se cerrará el 13 de diciembre, con sólo tres semanas de apertura”, refirió Elizondo en la citada carta. 

Ahora, más allá de los estragos por no cumplirse los tres meses de exhibición pactados con el IMACP y su entonces titular, Miguel Ángel Andrade Torres, el artista Arturo Elizondo considera que el desmontarla en las actuales condiciones de emergencia sanitaria es sumamente riesgoso para él y el equipo de jóvenes que se encargan del proceso. 

Durante una breve entrevista, relató que desde el pasado 12 de enero “a puerta cerrada, en un espacio público y en medio de la contingencia” se mantiene atento al desmonte y embalaje de las más 170 piezas que conforman su exposición. 

En dicho proceso, enfatizó, hay una convivencia constante que pone en riesgo a quienes participan del proceso, mismo que culminará en la Ciudad de México, ciudad en la que actualmente radica, y que implica la mudanza y el ejercicio de revisión de cada una de las obras, algo que consideró, también pone en riesgo su salud a sus casi 65 años de edad. 

En todo, Arturo Elizondo lamentó la actitud del director del IMACP Gerardo Oviedo que no le comunicó ni se mantuvo atento ni de la exposición, ni de sus peticiones ni ahora del proceso de desmonte de las obras. 

Cabe recordar que ya el pasado 7 de diciembre, el artista formado en la Universidad de las Américas Puebla, en la Escuela nacional de pintura, escultura y grabado La Esmeralda, y en la Escuela Nacional de Artes Plásticas en Nueva York, había denunciado que la exhibición podría ser removida a la par de acusar a Gerardo Oviedo de “no promoverla y de que se fuera al traste”.  

De paso, consideró que la gestión de Oviedo Aguilar es “de terror” no sólo para los artistas sino para sus empleados. Incluso, señaló que la actual dirección del IMACP “es la peor” respecto a las pasadas, con las cuales ha trabajado.   

 Elizondo afirmó que la decisión del titular del IMACP de desmontar la exposición ha sido “déspota, arbitraria y autoritaria”, pues no se respetaron sus derechos como artista. 

En Desplazamientos Techcahuaca, Arturo Elizondo reunió el proyecto social, de arte participativo y reestructuración del tejido social que ha desarrollado en la última década, apoyado en el trabajo colaborativo con instituciones, gobiernos y público en general, en torno a la obra de Juan Rulfo, la gentrificación, el trato hacia los pueblos indígenas y la labor con comunidades, entre otros tópicos. 

En dicha exposición, también, descansó el replanteamiento que hace 10 años, recién llegado de Nueva York, el artista hizo sobre su obra y su labor artística, cambio que lo llevó a convertirse en un artista social, cuando supo que no era sino entrando a las comunidades y a través de una propuesta colectiva, como se pueden generar dinámicas artísticas para “revertir” la idea académica del arte contemporáneo.