El PAN yunquista busca controlar la elección del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) para impulsar la candidatura de Eduardo Rivera Pérez a la alcaldía de Puebla en 2027, por lo cual pretende colocar a Herberto Rodríguez Regordosa, académico y no empresario, al frente del organismo cúpula, señaló Eduardo García Casas, hijo de Eduardo García Suárez, fundador de dicha agrupación de la iniciativa privada.
En entrevista con La Jornada de Oriente, el también vicepresidente de la Cámara de Comercio de la Ciudad de México sostuvo que esta intervención partidista convertiría al CCE en plataforma política y en instrumento de presión contra las autoridades estatales y municipales, en lugar de mantenerlo como órgano de representación del sector productivo.
En su análisis, el objetivo es utilizar la dirigencia del consejo como palanca para reposicionar a Rivera Pérez rumbo a 2027, ahora bajo un esquema de alianza con Movimiento Ciudadano. Agregó que esta operación responde más a cálculos electorales que a la agenda de la planta productiva que genera inversión y empleo en la entidad.
El empresario poblano sostuvo que la irrupción de Herberto Rodríguez en la contienda interna obedece a intereses de grupo y no a las necesidades del empresariado. A su juicio, el CCE se encuentra en un punto de inflexión: o se mantiene como espacio de representación empresarial o se convierte en brazo de presión de un sector del PAN radical.
Advirtió que la llegada de un perfil que considera radical a la presidencia del organismo implicaría un retroceso hacia etapas de confrontación abierta con el gobierno estatal. Puebla, subrayó, requiere hoy un clima de paz, estabilidad y diálogo entre el sector privado y las autoridades, no una reedición de pugnas que en el pasado deterioraron la relación institucional.
Remarcó que, actualmente, las y los empresarios en la entidad mantienen una relación cordial tanto con el gobernador Alejandro Armenta Mier como con el alcalde de la capital, José Chedraui Budib. Por ello, consideró inviable que el CCE se utilice como ariete político contra administraciones que, además, no pertenecen al PAN.
García Casas insistió en que Herberto Rodríguez no es empresario, sino académico, condición que, en su opinión, lo descalifica para encabezar un organismo que agrupa cámaras productivas y empresas de distintos sectores. Recordó que dirigencias encabezadas por perfiles sin trayectoria empresarial han dejado experiencias negativas en el pasado reciente.
Mencionó como ejemplo las gestiones de Fernando Treviño Núñez, abogado, y de Carlos Montiel Solana, hoy regidor panista, a quienes responsabilizó de haber encabezado administraciones alejadas de las necesidades de quienes arriesgan capital y generan empleo. “Treviño es abogado y Carlos Montiel es político”, recalcó, al cuestionar que se repita el patrón de entregar la representación del sector a figuras ajenas a la actividad económica cotidiana.
Frente a este escenario, el hijo del fundador del CCE planteó que la próxima presidencia del Consejo Coordinador en Puebla debe recaer en empresarios con trayectoria probada y visión amplia, no en gerentes o intermediarios cuya prioridad no sea la inversión productiva.
En ese punto, destacó el perfil de Luis Alberto Moreno Gómez Monroy, a quien describió como empresario exitoso, generador de empleos y con capacidad de diálogo con todos los sectores. Recordó que Moreno ha presidido la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de la Vivienda (Canadevi) a nivel país, lo que le otorga, dijo, una perspectiva más global de la economía, distinta a una mirada local o acotada a grupos de presión.
Consideró que la candidatura de Herberto Rodríguez afecta sobre todo a Juan Pablo Cisneros, presidente de Canaco en Puebla, porque divide el voto yunquista entre ambos, mientras que deja a Alberto Moreno “en caballo de hacienda”, al no mermar su base de apoyo empresarial. Desde su punto de vista, el sector está urgido de que las cámaras continúen siendo conducidas por empresarios “de a de veras” y no por figuras ajenas al riesgo de invertir.
García Casas subrayó que no tiene ni voz ni voto en la elección interna poblana, pero apeló a la memoria del origen del CCE para pedir a las y los presidentes de cámaras que piensen con cuidado su decisión. Reiteró que el próximo presidente de la agrupación de Puebla “tiene que ser forzosamente un empresario” y que, de la terna actual, considera a Alberto Moreno como el perfil más sólido por su experiencia y visión nacional.
Insistió en que resulta “muy peligroso” que los partidos políticos busquen apropiarse del Consejo Coordinador Empresarial como botín para golpear al gobierno en turno, pues los únicos perjudicados terminan siendo los propios empresarios. Recalcó que los organismos empresariales nacieron para respaldar a quienes invierten, arriesgan recursos y generan empleo, no para construir candidaturas ni operar guerras políticas de largo plazo.
Al final, García Casas reiteró su llamado al grupo identificado como PAN radical o PAN de Eduardo Rivera para que retire cualquier intento de intervención en la elección Puebla y permita que el organismo mantenga su autonomía frente a los partidos. Afirmó que mantener un CCE independiente es condición indispensable para cuidar la competitividad de Puebla y preservar una relación institucional basada en el diálogo y no en la subordinación política.


