Viernes, agosto 12, 2022
- Anuncio -

El T–MEC y la ley Monsanto

- Anuncio -

Relacionadas

Anuncian jornada de vacunación Covid-19 para mayores de 12 años y rezagados en Puebla

La próxima semana, la Secretaría de Salud (SSa) dará a conocer la logística de la jornada de vacunación para...

Registró Sesa 200 casos positivos y dos defunciones por Covid–19 el viernes

Los datos de la Secretaría de Salud (Sesa) registrados en la plataforma nacional del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de...

Segob atendió a conductores de diversas plataformas digitales de transporte público

El director de Gobernación y Desarrollo Político de la Secretaría de Gobierno (Segob), Mario Cervantes Hernández, atendió oportunamente a...

Destacadas

La Ibero Puebla rechaza que la Guardia Nacional pase a las fuerzas castrenses

El Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría SJ, el Observatorio de Participación Social y Calidad Democrática y la Clínica...

Elección de Morena, en el limbo; no hay fecha para conocer lista de consejeros electos ni para integrar el CEE

Los órganos nacionales de Morena volvieron a modificar las condiciones del proceso de renovación interna, de tal forma que...

En una persecución en Tulcingo de Valle cae “El Pelón”, presunto líder criminal de “Los Rojos”

Fabián G., alias “El Pelón” o “El Baleado”, quien sería uno de los líderes del grupo criminal conocido como...

El Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T–MEC), recientemente firmado, es una versión actualizada del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que tendrá una duración de 16 años, pero será revisado cada seis.

El T–MEC establece las reglas relativas al comercio, la inversión y la propiedad intelectual, así como los mecanismos para la resolución de controversias, las disposiciones en materia de trabajo, medio ambiente y el nuevo capítulo anticorrupción. Hay quienes aseguran que el T–MEC contribuirá a que México se modernice, lo mismo que se dijo del TLCAN en 1994; sin embargo,  los sectores más beneficiados por el TLCAN fueron el automotriz, las grandes empresas extranjeras con inversión en México, y un segmento agrícola empresarial mexicano adaptado a la lógica del mercado exterior, incluso, para el año 2013 80 por ciento de los principales productos de agroexportación (jitomate, aguacate, fresa, frambuesa, melón, mango, etcétera) y algunas industrias derivadas (tequila, cerveza, etcétera), estaban en manos de empresas extranjeras. El TLCAN, en suma, fue punta de lanza de la política económica neoliberal y, bajo ninguna circunstancia, benefició a la economía mexicana como se prometió.

Llama la atención el capítulo dedicado a los derechos de propiedad intelectual del T–MEC, en lo referente a la “Protección de las Obtenciones Vegetales” (las semillas), sustentado en su artículo 20.7: Acuerdos Internacionales, numeral 2, inciso (d). Cada Parte deberá ratificar o adherirse al Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, 1991 (UPOV–91). Este artículo tiene su antecedente en el TLCAN: Capitulo XVII. Propiedad Intelectual, numeral 2, que, a la letra, señala: “Con objeto de otorgar protección y defensa adecuada y eficaz a los derechos de propiedad intelectual, cada una de las Partes aplicará, cuando menos, este capítulo y las disposiciones sustantivas del UPOV–91. Con ello, el T–MEC, con su antecedente del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, obliga a México a seguir adherido al UPOV, mejor conocido por las organizaciones sociales que resisten a los transgénicos, como Ley Monsanto, que no es sino “privatizar las semillas” y concentrar su propiedad en monopolios trasnacionales.

- Anuncio -

La UPOV, de la que nuestro país es miembro desde 1997, es una organización intergubernamental, creada en París en 1961, con sede en Ginebra, Suiza y ratificada por 72 países. Su misión es proteger las obtenciones vegetales, es decir, las semillas, mediante un derecho de propiedad intelectual. A través de la UPOV, se busca legalizar la patente de la vida, organismos vivos, plantas de todo tipo, y productos alimenticios, siendo las “dueñas” de las patentes las únicas autorizadas para utilizar libremente las semillas. Las semillas nativas son herencia de los pueblos originarios y un regalo a la humanidad, de manera que privatizarlas es mercantilizar la vida.

Pero, sobre todo, en esas circunstancias nuestro país difícilmente podrá superar su dependencia alimentaria, además de correr elevados riesgos de contaminación de su biodiversidad y patrimonio genético por transgénicos.

- Anuncio -

Ultimas

Evacuan a 70 familias por fuga de gas en toma clandestina en San Martín Texmelucan

El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta confirmó que fueron 70 las familias que la noche de este jueves fueron...
- Anuncio -
- Anuncio -