El realismo, el hilo conductor de la exposición Distintos senderos, un espíritu

Bajo el común denominador del realismo, un estilo artístico con el que “se pueden expresar las sensaciones, emociones y pensamientos íntimos del ser humano, así como su forma física, sus distintas posturas y detalles”, como definió Antonio Durán, abrió la exposición Distintos senderos, un espíritu, organizada por el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla.

Durante un recorrido previo a la apertura de la muestra que permanecerá hasta el 24 de agosto en la Galería del Palacio Municipal, el curador y museógrafo de la muestra Fidel García explicó que en ella se reúne su obra plástica con las propuestas de Marielle García, Marco Antonio Palomeque, Alfonso Fernández y Antonio Durán.

García, uno de los tres artistas plásticos con mayor trayectoria escogidos para la exposición, señaló que en su obra el realismo ha tenido varias etapas, ya que en algún tiempo optó por temas costumbristas hasta que descubrió en la figura humana la posibilidad para expresarse de manera completa.


El artista catalogado como “expresionista figurativo” completó que a la figura humana la representa “sin nacionalidad, sólo con la emoción y la búsqueda que puede ser general en cualquier persona, con prevalencia del desnudo femenino, los temas mitológicos o filosóficos que puedan provocar la reflexión en el espectador”.

Por su parte, Antonio Durán dijo que para él, el realismo ha sido el medio ideal de expresión ya que puede representar “el infinito número de posturas del cuerpo y el gran poder expresivo del rostro” como sucede, por ejemplo, en La Mona Lisa de Leonardo da Vinci, que “tiene su lenguaje en su expresión”.

Agregó que la llamada “muerte del realismo” no es más que un punto de vista actual ya que, en su visión, la historia del arte tiene momentos cíclicos como “espirales que se repiten y que en el caso de este estilo, avanza hacia arriba, pues estamos pasando de una pintura subjetiva y abstracta, a una realista”.

En este caso, mencionó Durán, sus piezas añaden otro elemento que en últimas fechas le ha atraído, que son las telas “debido a su poder expresivo, su movilidad, su textura y color”.

En el caso de Marco Antonio Palomeque, arquitecto por la UNAM, presenta una serie de gran formato en la que retrata diversas frutas y flores.

“Mi aportación son imágenes con frutos y flores que tienen diversas telas como fondos, ya que busco traer a la naturaleza ante los ojos del espectador, para que la sienta y la huela”, dijo durante el recorrido.

Agregó que se define como un “apasionado del óleo” y un representante del llamado “realismo contemporáneo”, que lo ha llevado a ser reconocido en el extranjero por galeristas y coleccionistas.

Por su parte, Alfonso Fernández, el más joven al lado de Marielle García, recordó que fue hace aproximadamente 13 años cuando en la misma galería descubrió una pintura realista de gran formato que en ese momento lo atrapó pues es un estilo que le satisface.

“Con el realismo me puedo desconectar, irónicamente, de la realidad. Me puedo expresar como no lo haría con las palabras. Puedo darme a entender de una forma distinta, descifrar texturas, líneas, composiciones, reflexiones, luz y oscuridad”, dijo al mostrar uno de sus cuadros.

Agregó que su formación fue autodidacta por lo que su pintura está influenciada por pintores contemporáneos locales y extranjeros, y en la que aparecen amigos y familiares.

Por último Marielle García, una pintora que aprendió viendo a su padre –Fidel García– y estudiando particularmente con otros maestros como Carlos Oviedo, José Lazcarro, Washington Isa y Alberto Vizcarra,  explicó que su propuesta –en gran formato, y en blanco y negro–, tiene su base en la mirada y en los niños, ya que es en la niñez en donde se construye una propia realidad.