El papel del papel

Resulta verdaderamente increíble cómo nos encontramos rodeados de papel, hasta el grado de menospreciarlo; sin embargo, hablando en términos de su influencia en el proceso evolutivo del ser humano, resulta inimaginable cómo sería nuestro mundo sin este invento que puede calificarse en una forma verdaderamente determinante.

Se les atribuye a los egipcios la invención del primer elemento para poder preservar ideas plasmadas en documentos escritos. Desde antes del año 3000 antes de la era común, utilizaban el papiro, que era un material elaborado a partir de una planta cuyo nombre científico es Cyperus papyrus, muy abundante en el río Nilo. Su elaboración era compleja, pues utilizando el tallo de la planta, se dejaba remojando por un periodo de una a dos semanas; se hacían tiras (que se llamaban phyliae) y se prensaban para eliminar sustancias líquidas. Ya tendiendo estas especies de bandas, se cruzaban vertical y horizontalmente volviendo a establecer un prensado enérgico, que terminaría con un proceso de frotamiento muy suave con una pieza de marfil o bien, con un instrumento elaborado a base de concha, durante varios días, hasta alcanzar la superficie deseada de modo que se pudiese escribir o mejor dicho, dibujar sobre de él. Así, en hojas, se unían para elaborar rollos que tenían en promedio un tamaño de cinco metros, aunque el papiro Harris I mide más de 41 metros.

Otra forma de preservar los escritos era por medio del pergamino, que eran pieles estiradas y preparadas para ser particularmente delgadas, aunque adolescían del efecto de ser muy duras, caras, poco prácticas y difíciles de almacenar.


Para esto, los chinos solían escribir sobre tiras de bambú, pero además de ser un proceso extremadamente complejo y limitado a especialistas llamados escribas, se complicaba mucho el archivarlos. Esto cambiaría radicalmente por un consejero del emperador He de la dinastía Han Oriental, llamado Cai Lun (50 después de la era común al 121), quien fue un gran inventor. Con el antecedente de elaboración de hojas partiendo de fibras obtenidas por telas, buscó elementos fibrosos que dejaba suspendidos en agua, para que después de un tiempo en el que las fibras se entrelazaban en una forma aleatoria, se pusieran a escurrir en un tamiz para que, una vez que cesara la infiltración natural, mediante presión y secado, pudiesen elaborarse hojas que poseían las características propias que todos conocemos en este material.

Este invento generó un desarrollo intelectual de muy alto valor en China por el potencial que tuvo en preservar y transmitir conocimientos. Por esta razón, su elaboración se mantuvo en secreto, aunque gradualmente se difundió la forma de elaboración  a Japón y Asia Central. Pero en el siglo VIII, los árabes al capturar a una expedición de china en donde iban algunos fabricantes de papel, conocerían la forma de fabricarlo y así fue que lo difundirían por todo el mundo, en ese entonces conocido.

Un invento que desde mi punto de vista resultó determinante en el desarrollo de la humanidad fue la imprenta, creada en el año de 1450 por Johannes Gutenberg (c. 1400 – 1468), que definitivamente incrementó en una forma rotunda, los requerimientos de papel. Originalmente con trapos de lino y algodón como materia prima, fue hasta el año de 1840 cuando, por trituración de madera para elaborar una pulpa y hacer papel de excelente calidad, dio como resultado una producción a gran escala y una utilización que ahora es realmente sorprendente.

Ahora hay una variedad de papel inimaginable y si bien puede ser sustituido por materiales sintéticos, continúa conservando una importancia relevante en nuestras vidas. La informática y los sistemas de comunicación como los teléfonos celulares, permiten tener a la mano sistemas de almacenaje de información y procesamiento de datos que son prácticos. Hay quienes pueden transportar y leer textos en medios electrónicos. Internet permite el acceso a bibliotecas virtuales y la posibilidad de adquirir información visual ha ido relegando la utilización de papel a un segundo plano; sin embargo, no ha sido erradicado de nuestras vidas. A mí no me parece que vaya a ser así, pues si bien la utilización de computadoras cada vez es más frecuente, jamás podré sustituir todo lo que rodea hacer anotaciones en libretas utilizando lápices o bolígrafos y sobre todo, alertar todos los sentidos sosteniendo entre las manos abierto, a un buen libro.

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