Puebla sería la tercera entidad más afectada de concretarse el impuesto de 5 por ciento sobre el envío de remesas de migrantes no documentados propuesto en Estados Unidos. En un ejercicio de estimación realizado por BBVA, Tamaulipas, Guerrero, Puebla, Oaxaca y Veracruz encabezan la lista de estados que sufrirían los mayores impactos económicos de concretarse esa medida.
En el 2024 México recibió 62 mil 500 millones de dólares por concepto de remesas, una proporción importante de los envíos que de Estados Unidos a México se realizan a través de empresas, con un costo por envío que varía entre 5 y 10 dólares para montos entre 300 y 500 dólares; con la aplicación del impuesto el costo de transferir 350 dólares, la remesa promedio, aumentaría de 6 a 23.50 dólares, afectando a la baja los importes recibidos. Dependerá de los propios migrantes la búsqueda de alternativas para contrarrestar el impacto, aunque sabemos también que las remesas podrían disminuir si la actividad económica en Estados Unidos se contrae y si continúa la política de expulsión de migrantes no documentados.
Como sabemos, las remesas que los trabajadores mexicanos envían son fundamentales para el sostenimiento de sus familias y cubrir necesidades básicas; refleja el esfuerzo de quienes se vieron orillados a migrar frente a la falta de empleos y los bajos salarios prevalecientes en el país. Además, las remesas se constituyeron en un elemento fundamental de la estabilidad macroeconómica y cambiaria.
En Puebla, de los 217 municipios, a 162 llega dinero enviado por los migrantes; destacan entre ellos los municipios de Puebla, Tehuacán, Atlixco, Izúcar de Matamoros, San Martín Texmelucan, Tecamachalco, Tulcingo, Acatlán de Osorio, Teziutlán y San Pedro Cholula, donde estarían también las mayores afectaciones. En todos los casos, las remesas son fundamentales para entender la reproducción de miles de hogares en Puebla y en el país.


