Durante el periodo neoliberal, el IMSS en Puebla adquirió un hospital en “obra negra”, el Centro Integral de Medicina (Cima), que costó 400 millones de pesos y se convirtió en “elefante blanco”, en un intento por sustituir el servicio de San Alejandro.
Así lo señaló este miércoles el director General del Seguro Social, Zoé Robledo Aburto, previo a la inauguración de las nuevas instalaciones del Hospital “Carmen Serdán Alatriste”, antes San Alejandro.
Destacó que en el sismo del 19 de septiembre de 2017, Puebla perdió en un día 415 cama y, en un afán de resolver con protitud, se cometieron irregularidades.
“La respuesta del IMSS entonces fue comprar otro hospital, el Cima, aquí lo conocen bien, una ‘obra negra’ que costó 400 millones de pesos y se convirtió en un ‘elefante blanco’”, dijo de manera directa.
El funcionario federal expuso que, entre 1976 y hasta 2017, el tiempo que estuvo de pie San Alejandro, se calcula que en este hospital nacieron el 66 por ciento de todos los poblanos y poblanas.
“Por eso es tan entrañable este hospital para sus habitantes, por eso dolió tanto no contar con él”, reconoció.
A su llegada al IMSS, en 2019, comentó que no había todavía una solución y se buscó reorganizar la atención médica en Puebla, para no dejar a nadie sin atender.
Zoé Robledo relató que se abrieron varios frentes: En el Hospital de La Margarita, reconvirtieron todo el Área de Gobierno en un piso de 60 camas; y se rehabilitó el Hospital de Zona de Metepec, para recuperar 65 camas.
Durante la pandemia por Covid-19, mencionó que la Unidad Médico Familiar (UMF) número 6 y la propia Margarita, se construyeron dos centros de atención temporal que siguen operando como extensiones hospitalarias.
Y en 2023, agregó que el IMSS construyó y puso en operación un nuevo hospital, el Hospital Ligero de Cuautlancingo, con 90 camas.
En suma, precisó, se crearon 293 camas para la atención de lo que se había perdido en San Alejandro.
Sin embargo, expresó que no fue lo único. Mientras la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) comenzaba el primer proceso que no se había hecho: la demolición del Hospital de San Alejandro y después de sus cimientos, finalmente los trabajos se concluyeron en mayo de ese año, y en diciembre comenzó la construcción.
Por último, Zoé Robledo refirió que con la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y de la Asamblea General Ordinaria del IMSS, cierran este ciclo y se cumple el compromiso: San Alejandro vuelve a abrir sus puertas.


