El Ecoparque Tlalli–Malinche será instalado en un predio privado de la comunidad de San Miguel Canoa, perteneciente a la ciudad de Puebla, que ya fue adquirido por el gobierno del estado, reveló el gobernador Alejandro Armenta Mier, sin precisar si este terreno se encuentra dentro del Área Natural Protegida (ANP).
Así respondió este lunes el mandatario estatal, luego de que la empresa Brudeo Solutions Construcción SA de CV desistió de solicitar la autorización del Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) para iniciar con la construcción del proyecto.
Durante la conferencia matutina, que ofreció con el alcalde José Chedraui Budib, en el patio de Palacio Municipal, afirmó que se trata de un ambicioso proyecto enfocado en la conservación del medio ambiente, que representa un compromiso conjunto con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Infraestructura.
Sostuvo que el proyecto cumple con todos los requisitos legales y ambientales necesarios para su implementación, al revelar que la adquisición del terreno, que anteriormente era propiedad privada, se realizó bajo estrictas normativas que garantizan el respeto al entorno natural.
Al respecto, subrayó que el principal objetivo del Ecoparque es fomentar la educación ambiental, promoviendo la recuperación de la cultura, el amor y el respeto por la naturaleza.
Compromiso con las montañas de Puebla
Este proyecto, dijo, forma parte de un plan más amplio para proteger las principales montañas del estado, buscando revertir el daño causado por actividades humanas, como la tala ilegal, que ha devastado extensas áreas forestales.
Destacó que Puebla alberga las tres montañas más altas de México: La Malintzi, el Popocatépetl-Iztaccíhuatl y el Citlaltépetl, además de la Sierra Negra, reconocida por la densidad y tonalidad oscura de su vegetación.
Sin embargo, el gobernador destacó que hoy en día estas áreas muestran graves signos de deterioro, con amplias zonas afectadas por la tala clandestina, lo que deja “manchones grises y café” en lo que antes eran paisajes verdes y exuberantes.
Ante esta problemática, el gobierno estatal ha implementado medidas concretas, como la creación de la Guardia Forestal de Puebla, una fuerza dedicada a combatir los delitos ambientales, proteger los recursos naturales y coadyuvar en la prevención de incendios.
Alternativas para las comunidades
El titular del Ejecutivo explicó que el proyecto no solo busca restaurar los ecosistemas dañados, sino también ofrecer alternativas económicas y sociales para los habitantes de las zonas montañosas.
Armenta Mier señaló que se están desarrollando estrategias para apoyar a jornaleros, agricultores y otros residentes que dependen de los recursos naturales, incentivando prácticas sostenibles y responsables, sin olvidar que son ellos quienes protegen, cuidan y son guardianes de la montaña.
En relación con la tala ilegal, el mandatario fue contundente al señalar que los responsables de estas actividades son grupos delictivos organizados.
“Contra ellos vamos con todas las fuerzas”, aseguró, reafirmando el compromiso del gobierno estatal para enfrentar este problema de manera decidida.
El Ecoparque Tlalli–Malinche es el primer paso de un plan que se implementará de manera escalonada para restaurar y proteger los ecosistemas en Puebla.


