EL CASO DE MORENA

El Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP) abrió el camino a una posible revocación de mandato de la presidente municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, pues determinó que fue ilegal la decisión de suspender una compensación económica a los regidores y anunció que dará vista de lo sucedido al Congreso local para que determine si debe continuar en el cargo.

 

Más allá de las razones jurídicas que puede tener el fallo en comento y de los instrumentos e instancias que están a disposición de la munícipe para defenderse, parece que el fallo tiene más tintes políticos que legalistas.


 

Durante toda la existencia del TEEP la mayoría de los magistrados han demostrado poca independencia y autonomía respecto a los partidos o facciones que ocupan los poderes en turno.

 

En el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) de Puebla hay desde 2018 una pugna entre militantes que ahora son autoridades y quienes han pasado varias veces de la pugna en la arena electoral al litigio en instituciones de prácticamente todo rango.

 

Incluso los copartidarios en la entidad poblana del instituto político fundado por el hoy presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, han llevado sus discordias ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

 

El Congreso del estado y la alcaldesa angelopolitana tienen una puja por todos conocida y, entonces, no se puede esperar que los diputados al mando de Gabriel Biestro Medinilla se comporten con institucionalidad a la hora de analizar el caso de Claudia Rivera.


Es deseable, aunque lo más seguro es que eso no suceda, que los liderazgos en Morena diriman sus diferencias políticas con política y no enturbien los procesos institucionales con politiquería.