Lunes, agosto 15, 2022
- Anuncio -

El artista debe tener una sana relación con el coleccionista de su obra, dice José Bayro

- Anuncio -

Relacionadas

El artista José Bayro expondrá una selección de obra reciente en Washington

“El aguacate mexicano”, “Capa de ozono”, “Fruta transgénica” e “Inmigrantes” son algunas de las obras plásticas que el artista...

Entre amigos, el artista José Bayro festejó 15 años de trabajo y logros en Puebla

“Úrsula la quinceañera de amores” se volvió real. La figura femenina realizada por José Bayro Carrochano (Cochabamba, Bolivia, 1960)...

Con la Mano silla intervenida, José Bayro expondrá en el museo Franz Mayer

Convocado por la fundación En nuestras manos, el artista de origen boliviano y nacionalizado mexicano José Bayro Carrochano (Cochabamba,...

Destacadas

Con restricciones Comuna condena a voceadores a la extinción: Elisa Molina

Con las restricciones que pretende imponer el ayuntamiento de Puebla capital a los voceadores de la ciudad los condena...

Extraen cientos de especies arbóreas de los cerros de Malacatepec para adornar áreas verdes de Lomas de Angelópolis, denuncian pobladores

Cientos de árboles, de las especies cuajiote y copalillo, han sido cortadas de raíz en los cerros de Santa...

Una elección “ruda” y “conflictiva” enfrentará la próxima presidente del IEE en 2024, vislumbra el INE

El INE está en la búsqueda de una presidente para el Instituto Electoral del Estado (IEE) que hará frente...

Ni los críticos, ni los gestores y mucho menos los museos tienen peso para el artista plástico José Bayro Carrochano (Cochabamba, Bolivia, 1960) pues sabe, en sus más de tres décadas de trayectoria, que “el artista debe seguir y tener una sana relación con la gente que ha adquirido su obra”, con aquellos coleccionistas que tienen sus piezas en su casa, las contemplan y se relacionan con ellas.

Asentado en México desde la década de los años 80 del siglo anterior para estudiar primero Arquitectura en la UNAM y luego una maestría en Artes Visuales en la Academia de San Carlos, ésta última con la guía y el impulso de Juan Acha Valdiviezo (Perú, 1916–México, 1995), un importante teórico del arte y la estética de América Latina, el artista goza de plenitud y libertad artística, características que se reflejan en su estudio.

“A mayor estudio mayores obras y mayor libertad”, confía Bayro Carrochano desde su espacio personal en el que conviven piezas de bronce, óleos, acrílicos, cerámicas, grabados y esculturas de diversos tamaños, técnicas y materiales. La última de sus esculturas, una figura femenina de tamaño natural, es especialmente querida por su creador porque representa la soltura y la libertad económica que tuvo para realizarla.

- Anuncio -

José Bayro, como él mismo confiesa, “ha tenido suerte”. El estudiar, el viajar y formarse en México, el quedarse y conocer a personajes importantes como propio Juan Acha, el cronista Carlos Monsiváis (Ciudad de México, 1938–2010) o el también pintor Humberto Oramas (Ciudad de México, 1948–2005), quien le dio un sabio consejo a sus 24 años: el “definir un estilo encontrando a sus personajes, su lenguaje y su paleta”.

Siguiendo aquellas palabras, así lo hizo: “Tengo una paleta latinoamericana con herencia de España, con una atracción por los países italianos y su Renacimiento, aunque también por la pintura inglesa y por supuesto la mexicana, que es donde me formé”.

Esa paleta, lenguaje y personajes se reflejan en todas las disciplinas en las que trabaja. Como ejemplo es el arte gráfico que expone en su estudio y que es representativo de diversas épocas, materiales, técnicas y formatos, lo mismo aguatintas que monotipos y técnicas mixtas, todas sobre algodones hechos a mano, que la hacen una muestra didáctica para los jóvenes artistas.

El grabado, apunta Bayro Carrochano en la entrevista, lo ha llevado a ser considerado, antes que pintor, como un grabador afianzado y reconocido; sin embargo, precisa que es “amante del óleo” porque ha encontrado y desarrollado en él diversas posibilidades.

“El óleo es el rey de las posibilidades; en él me siento en la libertad absoluta, porque es un medio que no se acaba. Ante la repetida anunciada muerte de la pintura, algunos señalan un regreso de la disciplina”, dice el pintor, mientras recuerda aquellas frases que le dedicó Monsiváis, sobre la forma en que se colocaba “en la línea de enfrente”, es decir, en el protagonismo del discurso pictórico.

Su obra, continúa José Bayro, no es estática. Al contrario, “es una experiencia artística que va navegando y se adecua a las circunstancias, en las cuales el artista se ve empujado, casi arrastrado, por lo que pasa en el mundo”.

Así, ante esa corriente, señala que el creador “tiene que ponerse las pilas” y ponerse en el cruce de caminos, dar concesiones y aceptar –y reconocer– el trabajo de otros. En su obra, explica Bayro Carrochano, el reconocimiento va hacia los maestros con los que ha trabajado en los talleres: a los fundidores, impresores y enmarcadores de su obra.

Una de las concesiones, añade, ha ido en el sentido de la tecnología, de inmiscuirse en ella y aprovechar sus herramientas y sus medios. Hoy, como ejemplo, la obra que se imprime en algún otro país él la revisa y da su visto bueno por medio de los medios electrónicos.

Otro asunto positivo, concluye el artista, ha sido su relación con jóvenes artistas, con quienes comparte y a la vez aprende, porque “un artista de retroalimenta no sólo en el taller sino en el trabajo de otros espacios”.

 

Exposición en su

natal Cochabamba

 

Si bien visita su natal Cochabamba cada año, en próximos días el artista José Bayro regresará a su país como parte de un proyecto especial: la exhibición, después de 10 años de no hacerlo, de una selección propia de su obra plástica y la presentación de un catálogo.

De manera particular, explica, a su ciudad lleva un “anzuelo cultural”. Se trata de un pequeño óleo sobre la Wallunk’a, una fiesta ancestral de Día de muertos en Vinto, una comunidad ubicada a 16 kilómetros de Cochabamba, en la que una mujer se columpia en una estructura móvil que es cargada por los hombres y paseada por el pueblo, mientras sonríe y arroja dulces.

La exposición en la ciudad boliviana se suma a otra que tendrá en su espacio y en la que se pueden obtener detalles a través de su sitio de facebook, y en conjunto forman parte de una serie de muestras que ha tenido este año como su participación en la exposición “Manos por México” que se mostró en junio pasado en el Museo Franz Mayer.

 

- Anuncio -

Ultimas

El paradigma del arte hoy es la formación, afirma el artista visual Saúl Pereyra

El paradigma del arte hoy es la formación, afirma Saúl Pereyra (Puebla, 1988), artista visual que apuesta por la...
- Anuncio -
- Anuncio -