Este fin de semana, dos taxistas fueron asesinados a tiros en distintos municipios de la Sierra Norte. Aunque ambos ataques ocurrieron la noche del viernes, fue hasta horas recientes cuando se confirmó la segunda agresión.
El hecho más reciente se registró cuando Sergio Martín, de 43 años, fue atacado poco después de los primeros minutos del sábado en la calle Expropiación Petrolera, esquina con 21 de Marzo, en la colonia Santa Dora.
De acuerdo con testimonios recabados por las autoridades, el hombre fue hallado tendido en el suelo, herido y sin movimiento. Agentes de la Policía Municipal llegaron como primera respuesta a la emergencia, pero determinaron que la víctima ya no contaba con signos vitales.
Antes de que el cuerpo fuera trasladado al anfiteatro de la región, el hermano del taxista arribó al lugar y confirmó su identidad. Hasta ahora, las autoridades ministeriales no han establecido el móvil del ataque ni identificado a los presuntos responsables.
Horas antes, los cadáveres de tres personas, dos hombres y una mujer, con heridas de arma de fuego fueron localizados a la orilla de la carretera Interserrana, a la altura de la comunidad de Jilotzingo, en el municipio de Zacatlán, un tramo que en los últimos meses ha sido escenario de hechos violentos vinculados al tránsito carretero.
El hallazgo ocurrió durante la noche del viernes, luego de que automovilistas reportaran la presencia de los cuerpos tendidos a un costado de la vía. Aunque la primera intervención corrió a cargo de policías municipales, fue hasta la tarde del sábado cuando se logró identificar a una de las víctimas: Eduardo Zaragoza Trejo, originario de Chiconcuautla y quien había sido reportado como desaparecido el 20 de noviembre, cuando se dirigía a la Ciudad de México para trabajar como taxista.
Los agentes que acudieron al sitio confirmaron que las tres personas ya no contaban con signos de vida.
Todos presentaban lesiones provocadas por arma de fuego y vestían prendas que, de acuerdo con la descripción ministerial, podrían ayudar a su identificación: uno de los hombres portaba sudadera negra, camiseta blanca y tenis blancos de la marca Converse; el segundo vestía suéter azul con franjas grises, playera café y pantalón azul marino.
La mujer llevaba chamarra verde, sudadera gris con la leyenda “CAP”, pantalón de mezclilla azul y tenis rosa con negro.
Tras acordonar el área, la Policía Municipal resguardó la zona en espera de personal de la Fiscalía General del Estado (FGE). Más tarde arribaron peritos de la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos, quienes realizaron el levantamiento de los cuerpos y aseguraron siete casquillos percutidos localizados en distintos puntos de la carpeta asfáltica.
Hasta el momento, tampoco se ha determinado si ambos homicidios guardan relación entre sí o si comparten el mismo móvil.


