Un libreto de Hollywood no lo habría puesto mejor. Durante la serie, Toronto se había ido dos veces un juego por delante y Dodgers le dio alcance de inmediato, inclusive con el drama de las 18 entradas del lunes. La novena angelina demostró que podía resistir con base en el aporte de su tripleta japonesa encabezada por Yoshinobu Yamamoto, el imperturbable lanzador estrella de una novena a la que le costaba un mundo llegar al home pero contó siempre con la guía maestra de Dave Roberts, palpable por ejemplo en ese sexto partido –el de la esperanza– y su cardíaco final (novena entrada: Toronto al bat, con un out y hombres en primera y segunda; un elevado de Andrés Giménez al lanzamiento del relevista Glasnow atrapado por el puertorriqueño Mike Hernández, propició la doble matanza que dio fin al partido y ponía 3-3 la serie).
Y si la mano venía ya bastante cargada, lo del sábado en Rogers Center iba a dejar pequeño cualquier suspense cinematográfico. Siguiendo la pauta establecida desde el primer día, Toronto se fue adelante en la pizarra (3-0… 4-2… ). Estando 4-3 en la novena –el cuadrangular de Muncy fue decisivo–, al cuadrangular previo de Muncy el venezolano Miguel Rojas le agregó el suyo en perjuicio del tambaleante picheo del relevista Wrobleski para establecer el 4-4. Pero en el cierre de la misma entrada, los locales le llenaron las bases a Yamamoto –sin día de descanso se vio algo errático como pitcher tapón– y el retumbante estadio anticipaba celebración cuando el venenoso batazo de Giménez encontró réplica en el atrapadón de Freeman, ajustado a la barda, que llevó el encuentro a la décima entrada en que todo se decidió gracias al cuadrangular solitario que Will Smith replicó al envío de Bielber, segundo tapón enviado por Mark Schekter en su intento de evitar que Dodgers repitiera como campeón.
Serie Mundial 2025: los siete resultados. Juego 1: Dodgers 4-11 Blue Jays; J2: Dodgers 5-1 Blue Jays; J3: Dodgers 6-5 Blue Jays; J4: Dodgers 2-6 Blue Jays; J5: Dodgers 1-6 Blue Jays; J6: Dodgers 3-1 Blue Jays; J7: Dodgers 5-4 Blue Jays.
La lógica. Sin prisa pero sin pausa, tomada nota puntual de las fortalezas (pocas) y las debilidades (muchas) del adversario, el Cruz Azul señaló con autoridad y contundencia los límites del actual equipo del Puebla, cuya nómina dará si acaso para un puesto intermedio en la mal llamada liga de Expansión.
Fue una noche sin sobresaltos para la ola celeste, sus goles fueron cayendo como cae la fruta madura, confabulados los aciertos propios con las flaquezas franjadas. En el primero, el engañoso toquecito atrás de Charly Rodríguez le permitió a Bogusz plantarse ante la Araña para fusilarlo sin misericordia –Navarrito, seguramente impresionado por el penal que le inventaron hace poco, solamente acompañó la jugada (32´). En el segundo, el lejano disparo de Márquez se desvía en un defensor y se vuelve imposible para el arquero (56´); y el de Campos (84´) llegó cuando ya los del Puebla estaban más atentos al reloj que a ese objeto redondo que los rivales hacían circular tranquilamente.
Esta vez, el Puebla se vio imposibilitado de ensayar el asalto masivo sobre el área contraria porque la defensa del Cruz Azul, dirigida por la dupla colombiana Mier-Ditta, no se regaló nunca, mientras el medio terreno, con Lira al mando, se poblaba de cementeros sofocando a punta de toques cualquier intento de revuelta poblana (evidentemente, no es lo mismo el líder que los fronterizos Xolos y Juárez, a los que el Puebla desarboló precisamente de zona en adelante). Sabía además Larcamón que su ataque podría rebasar con cierta frecuencia a la frágil defensa camotera, como efectivamente sucedió. Y no tres sino seis o siete veces.
Con esa suma de argumentos, el Cruz Azul tuvo para amanecer superlíder (35 puntos).
Jornada 16. Con el cuadro cementero, el América se erigiría en el otro vencedor entre los pretendientes a la punta de la tabla, beneficiado por la caída en picada de un León que perdió el rumbo, acuciado por la amenaza de venta de la franquicia –mientras el patrón Jesús Martínez gestiona amparos para no ser detenido–,y que al salir con la cola entre las piernas de su visita sabatina a la capital (2-0) se despide de cualquier posibilidad de participar en el dichoso play in que se inventaron los dueños. Con su triunfo, los televisos treparon al subliderato con los mismos 34 puntos que tiene el Toluca. Un Toluca empeñado en coleccionar empates (Atlas 1-1), que está resintiendo como nunca la ausencia de su jugador clave (Alexis Vega, lesionado), sin el cual es uno de tantos.
Los otros dos aspirantes sin triunfo en esta jornada fueron Monterrey y Tigres, cuyo derby repletó el parque de la Fundidora y concluyó en conformista empate (1-1), a resultas de lo cual los de Pizarro amanecieron cuartos (33) y los Rayados quintos (31), a la espera de una liguilla a la que ambos califican directamente dado el abismo de puntos que los separa del pelotón que a codazos intentará aprovechar la última jornada del torneo para abrirse paso hasta ese sexto puesto con boleto garantizado para los cuartos de final.
Ese pleito por el sexto escalón lo dirimían, a la hora de escribir estas líneas, Chivas (23) y Pachuca (22); el perdedor chocará con Juárez (23) por el pase directo a ¼´s, en tanto que el derrotado tendrá una oportunidad más contra quien gane de Tijuana (21) y Pumas (18), los mismos que se midieron ayer en CU, donde volver a su horario de mediodía le sentó de perlas al felino del Pedregal (4-1 Xolos).
Quedan descartados del alambicado festín liguillero Santos, Atlas y Querétaro (todos con 17), Necaxa y San Luis (16), Mazatlán y León (13) y Puebla (9), que pase lo que pase en la 17ª y última fecha será dueño absoluto de la cola de la clasificación. Una vez más, y van…
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