Lunes, mayo 10, 2021

Discrepancias en Covid–19

Destacadas

Pese a veda, “Bulnes Arquitectos” perfora pozo profundo para dotar de agua a la lujosa torre en espiral de Vía Atlixcáyotl

A pesar de la veda que existe por parte de la Conagua, el desarrollo inmobiliario “Bulnes Arquitectos”, que construye...

Segundo atraso del IEE en aprobar listas de candidatos rezaga inicios de campaña en Morena

Por segunda ocasión en menos de una semana, el Instituto Electoral del Estado (IEE) retrasó la aprobación de la...

Ha ocurrido un intento de linchamiento cada 3 días en Puebla durante 2021

En promedio cada tres días ocurrió un intento de linchamiento en Puebla durante el primer cuatrimestre del año, eventos...

En este inicio del mes de septiembre, cuando la palabra COVID-19 es repetida mundialmente en una forma pavorosamente frecuente, no sabemos realmente dónde estamos. Las preguntas que van surgiendo a medida que pasa el tiempo, no tienen una respuesta precisa más allá de lo que podemos expresar como incertidumbre.

Si el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 sufre una mutación, podríamos estar al inicio de una muy larga pandemia. Si este agente biológico permanece genéticamente estable podríamos decir que ya pasamos la tercera parte en la fase de esta enfermedad social. Si relajamos nuestras medidas de control epidemiológico, estaríamos a la mitad y así tendríamos una cantidad de conceptos que forman parte del colectivo mental, en medio de una cantidad increíble de falacias, invenciones, imaginaciones, pero sobre todo, mentiras que no en raras ocasiones se orientan hacia el abuso, en un momento en el que un gran grupo poblacional, nos sentimos extremadamente vulnerables, ante una enfermedad que nos puede afectar a todos.

Las redes sociales, en una forma verdaderamente desenfrenada, divulgan información que han matizado conocimientos tan reales como ficticios y dentro de esta verdadera vorágine de información, nacen los puntos de vista reduccionista, queriendo decir con esto que se trata de entender lo muy complejo, a su forma más simple.

- Anuncio -

Una gran cantidad de científicos se encuentran investigando todos los detalles (hasta los más ínfimos) de este virus, pero no pueden contrarrestar la irresponsable difusión de información falsa, que se va generando ante la búsqueda periodística de brindar “la nota” que desde el mismo título, en sí, debe de ser poderosamente llamativo. No puedo criticar a la gente de prensa por esta razón. Constituye parte de un trabajo informativo realmente extraordinario, pero en este contexto, comienzan a surgir discrepancias que desorientan o que pueden condicionar confusión.

Lo que hoy escriba, independientemente de mis fuentes bibliográficas, puede ser falso mañana. Pero en este sentido, hay algo seguro: No podemos dudar de las instituciones pues esto es extremadamente peligroso. En efecto la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la salud (OPS); nuestra Secretaría de Salud (SSA) y el Centro de Control de Enfermedades (CDC), ofrecen información extraordinariamente valiosa que no solamente es real sino que se basa en fundamentos teóricos que no han surgido a la ligera. El problema que puedo percibir está en relación a esa gente sin escrúpulos que, por tener una audiencia amplia, se dirige a descalificar en una forma verdaderamente ruin, mezquina, oportunista y abusiva, precisamente a las grandes instituciones de salud.

La gente perversa siempre va a existir y nuestra forma de protección estará en función de buscar la verdad a través de fuentes confiables de información. Esta es una forma de expresar conocimientos, queriendo decir con esto que no deseo que me lean para entender lo que sucede sino que recuraran a los datos de la OMS, OPS, CDC y SSA, que en páginas electrónicas multilingües, nos aclaran infinidad de cosas que se basan en estudios científicos, serios, desinteresados y sobre todo, que han nacido con un genuino deseo de enfrentar esta crisis con un trabajo particularmente intenso e individualmente desinteresado, con la única guía de la vocación médica genuina y natural.

Me duele mucho ver que en las redes sociales, critiquen las acciones gubernamentales en el ámbito económico, como si fuesen opuestas a esta pandemia. Cuando percibo una austeridad en un gasto que definitivamente era excesivo, imagino los dos escenarios que marcan lo catastrófico: la obtención de créditos con un robo de dinero inaudito, o el enfrentamiento con la industria que, en el afán de no perder privilegios, castigan en la estrechez de brindar insumos, como una forma de presión que tiene como fin, el desacreditar a las instituciones. Este acto me parece verdaderamente criminal, pero a los ojos de quienes presentan la información y quien la recibe en esa forma, digamos “digerida”, marca un mecanismo de exaltar ánimos y recurrir a acciones violentas tan simples como crear una idea de un gobierno inútil, malogrado, inoperante e ineficaz.

Los efectos de COVID-19 marcan a nivel mundial, más que una catástrofe, un verdadero desastre en todos los ámbitos y de lo que menos se trata es de estar buscando culpables, sino encontrar soluciones.

Las críticas destructivas son eso: Devastan irracionalmente con la mínima intención de construir. Pero ante esto se pueden, incluso, hallar aspectos positivos. Siempre he pensado que del estiércol, se puede obtener un abono del que nacen flores hermosas o cultivos fructíferos. Movimientos extremistas y radicales, en efecto, pueden representar en este momento, un verdadero abono que nos permita la construcción de un México mejor, pero también las heces que en su exceso, pueden conducir a la pudrición de nuestra nación.

- Anuncio -

Ultimas

00:01:12

De mediana a alta la afluencia de comensales en restaurantes del Centro Histórico por 10 de mayo

De mediana a alta es la afluencia de comensales en los restaurantes del Centro Histórico para celebrar el 10...
- Anuncio -
- Anuncio -
- Anuncio -