
Sin una orden judicial de por medio fueron detenidos y severamente golpeados cinco integrantes del Consejo Ciudadano del municipio de Acajete, entre ellos Fortino León Juárez y tres mujeres, por exigir al gobierno del estado y municipal la construcción de un Hospital General en la localidad y no en la comunidad de Santa Isabel Tepetzala.
Por la noche del mismo viernes los detenidos fueron liberados después de pagar una multa de 5 mil pesos cada uno; sin embargo, enfrentan una denuncia penal por parte de los policías que participaron en la riña, quienes los acusaron de provocar la violencia.
Entre los detenidos también se encontraba Irene Barranco Ramírez, Dominga León y Elvira Vargas Morales, así como Faustino Díaz Jiménez.
Los hechos ocurrieron la tarde del pasado viernes, cuando el grupo de vecinos inconformes con la medida tomada por la Secretaría de Salud del estado, de trasladar el nosocomio a la junta auxiliar, fue citado por el alcalde Rogelio León Barranco para dialogar.
En lugar de ser recibidos por el edil de extracción priista, los inconformes sufrieron una embestida por un centenar de granaderos, la Policía local de Amozoc, Tepatlaxco y Nopalucan, quienes trasladaron a golpes a las cinco dirigentes al Ministerio Público de Acajete.
A los uniformados no les importó respetar a mujeres, ancianos y niños que se encontraban entre la treintena de pobladores de Acajete, que acudieron al llamado del alcalde.
La riña ocurrió alrededor de las 15 horas del viernes, por lo que durante seis horas los miembros del Comité Ciudadano de Acajete estuvieron privados de su libertad. Sus familiares supieron de su paradero después de las 21 horas.
Esta situación alertó al resto de los vecinos de la localidad, quienes pidieron el respaldo moral de diferentes dirigentes sociales, campesinos y sindicales de Puebla para exigir la inmediata liberación de Fortino León y el resto de los integrantes del Comité Ciudadano de Acajete.
Pero, sobre todo, el llamado a los dirigentes sociales fue para ejercer presión mediática contra las autoridades estatales responsables de la represión.
Al llamado del pueblo de Acajete acudió Marco Mazatle, líder en Puebla del Sindicato de Telefonistas, así como Ricardo Jiménez Ávila, del Movimiento Alternativo Social, pues ambos, como Fortino León Juárez, están agremiados al Frente Amplio Social (FAS).
En entrevista con La Jornada de Oriente, Marco Mazatle informó que las féminas fueron golpeadas, manoseadas y sufrieron intento de violación por parte de los agentes que los aprehendieron.
Denunció que esta detención se hizo violando los derechos humanos de los pobladores de Acajete, y sin ninguna orden judicial de por medio por parte de los agentes ministeriales.
El pasado 18 de julio estalló la violencia en el municipio de Acajete. Pobladores que exigieron la construcción de un Hospital General en la localidad se enfrentaron a golpes, pedradas y bombas molotov contra el alcalde, autoridades auxiliares y la Policía Municipal, cuando el edil Rogelio León Barranco confirmó que el nosocomio sería edificado en el poblado de Santa Isabel Tepetzala.
En la riña, que se prolongó por media hora, fue golpeado el alcalde de extracción priista.
“No es un juego, es una necesidad”, exclamaron los inconformes, en su mayoría mujeres, ancianos y niños, mientras sostenían sus pancartas.
A la semana, tras los disturbios generados, León Barranco anunció que denunciaría penalmente a los responsables de la riña que suscitó un grupo de pobladores, encabezados por Fortino León Juárez, quienes causaron daños materiales al Palacio Municipal y lesiones graves a siete agentes.
Dijo que están recabando las pruebas necesarias para interponer la queja ante las autoridades judiciales.
