Aumentan 100% desechos de cubrebocas, guantes y jeringas; no hay disposición adecuada: Fundación Salva al Mar

Es Imagen/ Alfredo Fernández

En 100 por ciento o incluso más han aumentado los desechos de productos para la protección ante la pandemia de Covid-19, sin que la mayoría se les dé disposición final adecuada, indicó María Esther Ayón Jiménez, presidente de la Fundación Salva al Mar.

Comentó que con la llegada del nuevo coronavirus incrementó el uso de desechables como cubrebocas, guantes, jeringas, pañuelos, gasas y envases de medicamentos, entre otros.

Sin embargo los usuarios no se deshacen de ellos de una forma segura, por lo cual no es raro encontrarlos tirados en la vía pública, poniendo en riesgo a la población, pues el SARS-CoV-2 puede permanecer vivo varios días.


“Mucha gente no tiene la educación o no sabe cómo debe de ser la forma adecuada de tirar esos guantes, esos cubrebocas, esos medicamentos que estuvieron en contacto con gente que tuvo desgraciadamente el Covid… inclusive en los plásticos, en los cartones, en el papel (el coronavirus) llega a quedarse hasta por un tiempo de tres, cuatro, hasta siete días”, subrayó.

Explicó que lo adecuado es que después de usarlos sean depositados en una bolsa de plástico, atada con un listón rojo para que los recolectores de basura sepan que son residuos ocupados para el Covid y, preferentemente, rociarla con agua mezclada con cloro, al igual que otros restos de empaques.

Mientras eso no se haga y sean tirados en la calle o lleguen sin desinfección al relleno sanitario, sentenció, continuará el riesgo latente de que la población se contagie.

La presidente de la fundación indicó que lo ideal sería no usar productos desechables o que no se puedan reciclar. Sin embargo, en estos momentos no es posible hacerlo, pero sí se debe cuidar descartarlos adecuadamente.

En su página oficial de facebook, la Fundación Salva al Mar indica que medicamentos como antibióticos o analgésicos, desechados inadecuadamente, contaminan suelos, ríos y mares.

Asimismo, los residuos médicos causan no solo que muera la vegetación de la zona sino que también los animales puedan sufrir desórdenes alimenticios o daños en sus órganos internos al consumir los productos.

María Esther Ayón destacó que los cubrebocas de tela -hechos de al menos tres capas para que sean efectivos-, que se pueden lavar y reutilizar, son una buena alternativa para disminuir el impacto ambiental.

Por otra parte, consideró que durante la pandemia ha incrementado el consumismo, lo cual también genera que aumente la cantidad basura.

Salva al Mar resalta en sus redes sociales que hay productos que duran hasta cuatro mil años en degradarse, como es el caso del vidrio; mil los aparatos electrónicos, 450 el PET, 50 años las latas, 40 la ropa, 30 años el cartón y 365 días el papel.